La Cordillera Darwin representa una de las últimas fronteras salvajes de nuestro planeta, una cadena montañosa de belleza cautivadora pero de hostilidad formidable, ubicada en el extremo suroeste de Tierra del Fuego chilena. Esta cadena de montañas, conocida por los europeos en 1832 por Charles Darwin durante su viaje histórico a bordo del HMS Beagle, constituye la extensión más austral de la Cordillera de los Andes y permanece hasta hoy como uno de los ambientes más extremos y menos explorados del planeta.
El velero Milagro fondeado en la caleta Beaulieu, frente al glaciar Pia (Expedicion Karukinka, Cordillera Darwin, Tierra del Fuego, Chile, 2025)
Ubicada entre 54°15′ y 54°50′ de latitud sur y 69°15′ y 71°30′ de longitud oeste, esta "tierra desconocida" se extiende 170 kilómetros de oeste a este y 60 kilómetros de norte a sur, albergando un campo de hielo de más de 2.300 km² – equivalente a la superficie total de los glaciares alpinos. Hasta 2011, año del primer cruce integral realizado por el Grupo Militar de Alta Montaña (GMHM) francés, la Cordillera Darwin se mantenía como uno de los últimos "rectángulos blancos" en los mapas mundiales, testificando de la dificultad extrema que representa su exploración.
Sumario
Geografía y geología: un laboratorio natural excepcional
Localización y configuración geográfica de la cordillera Darwin
La Cordillera Darwin ocupa una posición geográfica única en el mundo, formando una península montañosa al oeste de la gran isla de Tierra del Fuego. Esta cadena de montañas está rodeada de agua por tres lados: al norte por el canal Almirantazgo conectado al Estrecho de Magallanes, al sur por el canal Beagle, y al oeste por el canal Cockburn que desemboca en el océano Pacífico. Solo su parte oriental permanece conectada a tierra firme, cerca de la frontera argentino-chilena, haciendo que cualquier acceso terrestre sea prácticamente imposible.
El macizo se extiende desde el monte Sarmiento al oeste (2.404 m) hasta el valle de Yendegaia al este, pasando por su punto culminante, el monte Shipton (2.469 m), frecuentemente confundido con el monte Darwin (2.429 m). Esta confusión histórica proviene de la expedición de Eric Shipton en 1961, quien creyó haber escalado el monte Darwin pero en realidad había alcanzado una cumbre más elevada, bautizada posteriormente en su honor.
Una estructura geológica compleja
La geología de la Cordillera Darwin revela una historia tectónica compleja y fascinante. El macizo está constituido principalmente por un complejo metamórfico que comprende rocas de metamorfismo de alto grado, notablemente esquistos cristalinos que contienen cianita y sillimanita. Estos minerales testimonian condiciones de presión y temperatura extremas durante la formación de la cadena montañosa.
Vista panorámica del glaciar Marinelli con cimas nevadas y growlers (Cordillera Darwin, Wikipedia)
El metamorfismo de alto grado observado en la Cordillera Darwin está directamente vinculado al cierre de la cuenca de Rocas Verdes durante el Cretácico, un evento geológico mayor que moldeó la estructura actual de la región. Este complejo metamórfico constituye el único conjunto de este tipo en los Andes australes que presenta rocas de anfibolita con cianita y sillimanita, haciendo de la Cordillera Darwin un laboratorio geológico único para comprender la evolución tectónica de la punta sur de América del Sur.
La separación progresiva de América del Sur y la Antártida durante el Cenozoico transformó la tectónica local en un régimen transpresivo caracterizado por fallas transformantes. La apertura del Pasaje de Drake hace 45 millones de años también contribuyó a moldear la geomorfología actual de la región.
El campo de hielo y sus características
El campo de hielo de la Cordillera Darwin cubre una superficie impresionante de 2.300 km², rivalizando con los sistemas glaciares no polares más grandes del planeta. Este manto de hielo alimenta una multitud de glaciares que fluyen hacia el mar, creando un paisaje de fiordos profundos y paredes glaciares espectaculares.
Entre los glaciares más notables, el glaciar Marinelli ocupa una posición particular como el glaciar más activo y más estudiado de la cordillera. Ubicado en el Parque Nacional Alberto de Agostini, este glaciar se extiende varios kilómetros desde la Cordillera Darwin hasta la bahía Ainsworth en el fiordo Almirantazgo. El glaciar Marinelli es reconocido por su importante velocidad de retroceso, documentada durante varias décadas, lo que lo convierte en un testigo significativo del cambio climático en la región.
Clima extremo: los Cincuentones Rugientes
Condiciones meteorológicas dantescas
El clima de la Cordillera Darwin se encuentra entre los más extremos del planeta, moldeado por su posición en los temidos Cincuentones Rugientes. Esta región experimenta la influencia directa de depresiones ciclónicas sucesivas sin tregua, alimentadas por la diferencia de temperatura entre las aguas relativamente cálidas del océano Austral y las masas glaciares antárticas.
Los vientos constituyen el elemento climático más característico y más temible de la Cordillera Darwin. La velocidad promedio anual de los vientos alcanza 70 km/h, pero las rachas pueden superar 250 km/h durante los fenómenos llamados williwaw o ayayema según la terminología de los pueblos originarios kawésqar y yagán. Estos vientos de violencia extraordinaria fueron meticulosamente descritos por el almirante FitzRoy durante su exploración con Darwin, quien los consideraba una "divinidad maligna" capaz de desatarse sin previo aviso.
Uno de los glaciares de la Cordillera Darwin durante una expedición en velero en los canales de Patagonia (Asociación Karukinka, Chile, 2025)
Precipitaciones y variabilidad estacional
Las precipitaciones en la Cordillera Darwin son abundantes y prácticamente permanentes, alimentando el vasto sistema glaciar. La región recibe en promedio más de 3.000 mm de precipitaciones anuales, principalmente en forma de nieve en altitud y lluvia en las zonas costeras. Esta humedad constante, combinada con los vientos violentos, crea condiciones de visibilidad frecuentemente reducidas que complican considerablemente cualquier intento de exploración.
La temperatura promedio varía entre 0 y 5°C durante la estación fría (invierno austral) y entre 5 y 10°C durante la estación cálida (verano austral). Estas variaciones térmicas relativamente leves reflejan la influencia moderadora del océano, pero enmascarran el efecto enfriador constante del viento que reduce considerablemente la temperatura percibida.
Biodiversidad: un ecosistema subantártico único
Fauna terrestre y marina
La Cordillera Darwin alberga una biodiversidad notable, adaptada a las condiciones extremas de esta región subantártica. Entre los mamíferos terrestres, el guanaco (Lama guanicoe) constituye la especie emblemática de las estepas y zonas montañosas, evolucionando en manadas en los sectores menos hostiles. Estos camélidos salvajes, perfectamente adaptados a los vientos violentos y temperaturas frías, representan una fuente alimentaria importante para los depredadores de la región.
Manada de guanacos (Lama guanicoe) durante una expedición de la asociación Karukinka en Tierra del Fuego (2018)
La región alberga también varias especies de cánidos adaptadas a las condiciones australes, notablemente el zorro de Magallanes (Lycalopex culpaeus) y el zorro gris (Lycalopex griseus), que ocupan diversos hábitats que van desde bosques a zonas rocosas.
Una mención particular debe hacerse respecto a los castores canadienses (Castor canadensis), introducidos en los años 1940 y convertidos desde entonces en una especie exótica invasora mayor. Estos roedores semiaquáticos, cuya población alcanza hoy decenas de miles de individuos, modifican profundamente el ecosistema local al construir represas que perturban la hidrología natural de los cursos de agua.
Represa de castores en la Isla Hoste (Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos, Chile, expedición otoño-invierno 2018)
Avifauna: algunos maestros del cielo austral
La diversidad aviaria de la Cordillera Darwin testimonia la riqueza ecológica de esta región. Más de 90 especies de aves han sido registradas, distribuidas entre especies terrestres y marinas. El cóndor de los Andes (Vultur gryphus), con su envergadura impresionante que puede alcanzar 3 metros, domina los cielos de la cordillera y constituye uno de los espectáculos más cautivadores para los raros observadores.
Los rapaces están bien representados con los caranchos y chimangos. En las zonas boscosas, el pájaro carpintero de Magallanes, los comesebos y los rayaditos animan el bosque magallánico con sus cantos característicos.
Un Carancho negro (Reserva de Cabo de Hornos, 10 de abril de 2025, durante una expedición a vela en Cabo de Hornos y en los canales de Patagonia)
Los ambientes acuáticos y costeros albergan una fauna marina excepcional. Las aguas del canal Beagle y los fiordos circundantes sirven como hábitat para colonias de pingüinos de Magallanes (Spheniscus magellanicus), una especie emblemática de la región. Más notable aún, la Cordillera Darwin alberga la única colonia de pingüinos reales (Aptenodytes patagonicus) ubicada fuera de la Antártida e islas subantárticas, testificando del carácter excepcional de este ecosistema.
Pequeño grupo de pingüinos de Magallanes (pingüinos) en la Patagonia insular
Mamíferos marinos de los fiordos patagónicos
Las aguas que rodean la Cordillera Darwin constituyen un santuario para numerosas especies de mamíferos marinos. Las ballenas francas australes (Eubalaena australis) y las ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) frecuentan regularmente estas aguas ricas en nutrientes. Los leopardos marinos encuentran refugio en los fiordos protegidos, aprovechando la riqueza pesquera de la región.
Los elefantes marinos (Mirounga leonina) forman colonias temporales en ciertas playas aisladas, particularmente en la zona del glaciar Marinelli donde subsiste una población en peligro de extinción. Los lobos marinos de crín (Otaria flavescens) también están presentes en gran número, creando colonias ruidosas en islotes rocosos de los fiordos.
Colonia de lobos marinos de un pelo en el canal Beagle (expedición a vela Karukinka 2025)
Flora: bosques magallánicos y su adaptación
El ecosistema forestal subantártico
La vegetación de la Cordillera Darwin se caracteriza por la presencia de bosques magallánicos subantárticos, también llamados bosques fueguinos. Estos ecosistemas forestales únicos en el mundo están dominados por especies del género Nothofagus, perfectamente adaptadas a las condiciones climáticas extremas de la región.
Bosque magallánico fotografiado durante una expedición a vela en Patagonia (canal Beagle, Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos, Chile, 2025)
El lenga (Nothofagus pumilio) constituye la especie forestal más característica y más extendida de la Cordillera Darwin. Este árbol caducifolio, capaz de resistir los vientos violentos y las temperaturas glaciales, forma rodales densos hasta 700 metros de altitud. Su notable capacidad de adaptación le permite sobrevivir en condiciones donde pocas otras especies arbóreas pueden prosperar.
El coihue (Nothofagus betuloides) y el ñire (Nothofagus antarctica) completan el cortejo de hayas del sur que dominan el paisaje forestal. Estas especies, asociadas al canelo (Drimys winteri), forman un ecosistema forestal denso y complejo, moldeado por los vientos violentos que literalmente esculpen la silueta de los árboles.
Adaptación a lo extremo: lengas enanos y tundra
Más allá de 700 metros de altitud, las condiciones se vuelven demasiado rigurosas para mantener bosques de tamaño normal. Es en esta zona de transición donde se observa un fenómeno de adaptación notable: la formación de lengas enanos, árboles de la misma especie pero cuyo crecimiento es considerablemente ralentizado y tamaño reducido por las condiciones extremas.
Paisaje de tundra en la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos (expedición invierno 2018)
Esta zona de transición marca el límite entre el piso forestal y el piso alpino, donde la vegetación se compone principalmente de musgos y líquenes capaces de resistir los vientos desecantes y las temperaturas negativas. Esta tundra magallánca constituye un ecosistema único, albergando especies vegetales altamente especializadas.
Flora especializada y endemismo
Los sotobosques de los bosques magallánicos encierran una diversidad florística notable, adaptada a las condiciones de humedad constante y baja luminosidad. Entre las especies notables, la drosera uniflora, una pequeña planta carnívora, ilustra perfectamente las adaptaciones extraordinarias desarrolladas por la flora local para sobrevivir en este ambiente pobre en nutrientes.
Vegetación del bosque magallánico (Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos, 2018)
Los arbustos con bayas ocupan un lugar importante en el ecosistema, notablemente el calafate, la barba de viejo y el grosellero de Magallanes. Estas especies constituyen una fuente alimentaria preciosa para la fauna local y testimonian la interconexión compleja de las redes tróficas en este ambiente extremo.
La flora herbácea incluye especies endémicas notables como la prímula de Magallanes, el benzoé de Magallanes, varias especies de orquídeas y la violeta amarilla. El período de floración, concentrado en la primavera austral (septiembre a diciembre), transforma brevemente los paisajes en un caleidoscopio de colores contrastando con la rudeza habitual del medio.
Descubrimiento histórico por Charles Darwin
La historia moderna de la Cordillera Darwin comienza el 12 de febrero de 1834, cuando el capitán Robert FitzRoy bautiza esta cadena de montañas en honor del 25º aniversario de Charles Darwin. Esta denominación ocurre durante el segundo viaje del HMS Beagle, una expedición hidrográfica británica que revoluciona la comprensión geográfica y científica de Tierra del Fuego.
El mismo Darwin, entonces de 25 años, descubre estas montañas con una mezcla de fascinación y aprensión. En sus escritos, describe un paisaje de belleza cautivadora pero de hostilidad formidable, presintiendo ya los desafíos considerables que representaría la exploración de esta región. FitzRoy había nombrado inicialmente un canal al suroeste de la montaña "canal Darwin" para honrar el coraje del joven naturalista en el rescate de los botes del barco amenazados por la caída de una masa de hielo.
La época de los primeros intentos
Durante más de un siglo después de su descubrimiento, la Cordillera Darwin permanece en gran medida inexplorada, desafiando los intentos de exploración más audaces. Las raras incursiones se limitan a los extremos oriental y occidental de la cadena, dejando el corazón del macizo en un misterio prácticamente total.
El padre Alberto de Agostini, misionero y explorador italiano, cuenta entre los primeros en penetrar seriamente en la región a principios del siglo XX. Sus expediciones, realizadas entre 1910 y 1960, permiten identificar y cartografiar varios picos y glaciares, notablemente los montes Italia y Francés. Sus fotografías y relatos constituyen los primeros testimonios visuales del interior de la Cordillera Darwin, revelando al mundo la magnificencia de estos paisajes glaciares.
Alberto de Agostini et ses compagnons de cordée, pionniers de l'alpinisme dans la cordillère Darwin au début du XXe siècle
El proeza del alpinista Eric Shipton (1961)
El año 1961 marca un punto de inflexión en la historia de la exploración de la Cordillera Darwin con la expedición dirigida por Eric Shipton, uno de los mayores exploradores británicos del siglo XX. Acompañado por tres alpinistas chilenos – Eduardo Garcia, Francisco Vivanco y Cedomir Marangunic – Shipton realiza lo que cree es el primer ascenso del monte Darwin.
Esta expedición revela una confusión geográfica que persistirá hasta 1970. El equipo de Shipton escala en realidad una cumbre ubicada al noroeste del verdadero monte Darwin, culminando 40 metros más alto que este último. Este error será aclarado por una expedición neozelandesa en 1970, que propone bautizar la cumbre escalada por Shipton como monte Shipton, propuesta aceptada por las autoridades geográficas chilenas.
La expedición de Shipton marca no obstante una etapa crucial en el conocimiento de la Cordillera Darwin, demostrando la viabilidad del alpinismo de alto nivel en esta región extrema. Las descripciones detalladas de Shipton revelan las dificultades extraordinarias planteadas por el clima, con vientos de tal violencia que obligan a los alpinistas a gatear para progresar.
El primer cruce integral por alpinistas del GMHM (2011)
El 6 de octubre de 2011 marca la culminación de una de las últimas grandes proezas de exploración terrestre del siglo XXI. Seis miembros del Grupo Militar de Alta Montaña (GMHM) de Chamonix logran el primer cruce integral de la Cordillera Darwin, una hazaña deportiva y humana considerada durante largo tiempo como imposible.
El equipo de la expedición nombrada "en el filo de Darwin", dirigido por el capitán Lionel Albrieux y compuesto por el teniente Didier Jourdain, el suboficial Sébastien Bohin, el sargento primero François Savary, el cabo Sébastien Ratel y el alpinista civil Dimitri Munoz, atraviesa 150 kilómetros en línea recta (250 kilómetros reales) en total autonomía durante 29 días.
Esta expedición histórica requiere una preparación meticulosa de un año entero. Cada miembro carga 75 kilogramos de equipamiento, incluyendo 40 kilogramos de alimento liofilizado, todo traccionado en pulcas (trineos) especialmente probados en Noruega. La ausencia de cartografía confiable – la última datando de 1954 – obliga al equipo a depender de un sistema GPS no convencional asociado a fotografías aéreas.
Las condiciones encontradas superan todo lo que los alpinistas franceses pudieron haber imaginado. Frente al monte Darwin, el equipo debe negociar una arista filuda de 5 kilómetros, oscilando entre 40 centímetros y 1,5 metros de ancho. Los vientos alcanzan regularmente 150 km/h, obligando a los exploradores a progresar a cuatro patas o incluso acostados para evitar ser arrastrados.
El éxito de esta expedición transforma definitivamente la Cordillera Darwin de una "terra incognita" en territorio accesible, abriendo camino a futuras exploraciones científicas y deportivas. El filme documental "En el filo de Darwin" ("Sur le fil de Darwin"), realizado a partir de las imágenes filmadas por el equipo, testimonia esta proeza excepcional y revela al gran público la belleza salvaje de esta región.
Conservación y estado de protección
Parque Nacional Alberto de Agostini
La protección de la Cordillera Darwin se articula principalmente alrededor del Parque Nacional Alberto de Agostini, creado el 22 de enero de 1965 por el decreto supremo n°80 del ministerio de Agricultura de Chile. Con una superficie de 1.460.000 hectáreas, este parque constituye la tercera área protegida más grande de Chile e incluye la mayor parte de la Cordillera Darwin.
El parque nacional lleva el nombre del padre Alberto María De Agostini (1883-1960), misionero salesiano, explorador, fotógrafo, geógrafo y etnólogo italiano que dedicó gran parte de su vida a la exploración y documentación de la Patagonia y Tierra del Fuego. Sus trabajos pioneros, incluyendo una importante colección fotográfica y alrededor de veinte obras sobre la región, constituyen un patrimonio científico y cultural inestimable.
El parque se extiende sobre tres provincias chilenas: Magallanes, Tierra del Fuego y la Antártida chilena, ilustrando la complejidad administrativa de esta región fronteriza. Incluye numerosas islas (Gordon, Londonderry, parte de la isla Hoste), la totalidad de la Cordillera Darwin con sus glaciares, así como numerosos fiordos.
Reconocimiento internacional y Reserva de Biosfera UNESCO
En 2005, el Parque Nacional Alberto de Agostini obtiene un reconocimiento internacional importante al integrar la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos de la UNESCO. Esta designación subraya la importancia ecológica y cultural mundial de la región y coloca la Cordillera Darwin entre las 24 ecorregiones más prístinas del planeta.
L'un des nombreux fjords du parc national Alberto de Agostini (expédition en voilier, Canaux de Patagonie, Chili, 2025)
El estado de reserva de biosfera implica un compromiso de conservación a largo plazo, asociado con programas de investigación científica y desarrollo sostenible. Este reconocimiento favorece también el desarrollo del ecoturismo responsable, permitiendo a los visitantes descubrir esta región excepcional mientras contribuyen a su preservación.
La Cordillera Darwin se beneficia también de la protección ofrecida por varias convenciones internacionales, notablemente aquellas relativas a la protección de zonas húmedas y especies migratorias. Su posición geográfica única la convierte en un corredor esencial para numerosas especies de aves marinas y mamíferos marinos que transitan entre el Atlántico y el Pacífico.
Desafíos actuales de conservación
A pesar de su estado de protección, la Cordillera Darwin enfrenta varios desafíos de conservación significativos. El cambio climático constituye la amenaza más preocupante, con un retroceso documentado de la mayoría de los glaciares de la región. El glaciar Marinelli, en particular, sufre un retroceso acelerado que testimonia el impacto del calentamiento global en estos ecosistemas frágiles.
La introducción de especies exóticas, notablemente los castores canadienses, plantea un desafío ecológico mayor. Estos ingenieros del ecosistema modifican profundamente la hidrología local al construir represas, perturbando los hábitats naturales y comprometiendo la integridad de los bosques magallánicos.
La presión turística, aunque limitada por la accesibilidad difícil de la región (solo por vía marítima), requiere una gestión cuidadosa para evitar la degradación de los sitios más sensibles. El desarrollo de cruceros especializados hacia los glaciares de la Cordillera Darwin requiere un equilibrio delicado entre accesibilidad pública, sensibilización sobre riesgos (no hacer fuego por ejemplo debido al viento y a los sitios arqueológicos yagan presentes en la costa) y preservación ambiental.
Investigación científica y cuestiones contemporáneas
Laboratorio del cambio climático
Esta cordillera constituye un laboratorio natural excepcional para el estudio del cambio climático y sus impactos en los ecosistemas subantárticos. Los glaciares de la región, particularmente el glaciar Marinelli, son objeto de monitoreo científico continuo desde hace varias décadas.
Las investigaciones realizadas revelan una tendencia preocupante de retroceso glaciar generalizado. El glaciar Marinelli, que era uno de los glaciares más estables de la región hasta los años 1960, presenta ahora una tasa de retroceso entre las más altas del mundo. Esta evolución rápida lo convierte en un indicador privilegiado de las modificaciones climáticas a escala regional y global.
Los estudios geomorfológicos y climatológicos realizados en la Cordillera Darwin contribuyen también a la comprensión de los mecanismos de interacción entre océano, atmósfera y criosfera en las altas latitudes australes. Esta investigación reviste una importancia particular para los modelos de predicción climática global.
Biodiversidad y adaptación evolutiva
La posición geográfica única de la Cordillera Darwin, en la interfaz entre los dominios templado y subantártico, la convierte en un terreno de estudio privilegiado para comprender los mecanismos de adaptación y evolución de especies bajo condiciones ambientales extremas.
Las investigaciones sobre la fauna marina revelan la importancia de la región como corredor biológico entre los océanos Atlántico y Pacífico. Las poblaciones de mamíferos marinos que frecuentan los fiordos de la Cordillera Darwin presentan características genéticas particulares, testificando del aislamiento relativo de estos ecosistemas.
Deux baleines franches australes dans le canal Beagle (2018)
El estudio de la flora magallánca contribuye a la comprensión de los mecanismos de adaptación de la vegetación a las condiciones de viento extremo y estrés hídrico. Las formas enanas desarrolladas por ciertas especies arbóreas constituyen un modelo de estudio para comprender la plasticidad fenotípica de los organismos frente a las limitaciones ambientales.
Vulnerabilidad y resiliencia de ecosistemas
Los ecosistemas de la cordillera presentan una vulnerabilidad particular a las perturbaciones externas, debido a su aislamiento geográfico y a sus condiciones ambientales ya extremas. Esta fragilidad intrínseca hace aún más crucial el desarrollo de estrategias de conservación adaptativas.
Las investigaciones sobre la resiliencia de los bosques magallánicos frente a los cambios climáticos revelan capacidades de adaptación variables según las especies y sitios. Algunas poblaciones de lenga muestran signos de estrés creciente, mientras que otras parecen mantener su vitalidad a pesar de las modificaciones ambientales.
El impacto de las especies introducidas en el equilibrio ecológico local es objeto de estudios exhaustivos, notablemente respecto a los castores canadienses cuya proliferación modifica radicalmente la estructura de los hábitats acuáticos y forestales. Esta investigación contribuye al desarrollo de estrategias de gestión de especies invasoras adaptadas a las condiciones específicas de la Cordillera Darwin.
Un patrimonio mundial a preservar
La Cordillera Darwin permanece hoy como uno de los últimos santuarios salvajes de nuestro planeta, un territorio donde la naturaleza aún reina como amo absoluto a pesar de la presión creciente de las actividades humanas. Esta cadena de montañas excepcional, moldeada por millones de años de evolución geológica y climática, constituye un patrimonio natural de valor inestimable para toda la humanidad.
La proeza realizada por el GMHM en 2011 ha ciertamente levantado el velo sobre esta "terra incognita", pero también ha revelado la fragilidad de estos ecosistemas únicos frente a los desafíos del siglo XXI. El retroceso acelerado de los glaciares, el impacto de las especies introducidas y las presiones del cambio climático global amenazan la integridad de esta joya natural.
La preservación de la Cordillera Darwin requiere un enfoque global asociando protección estricta, investigación científica de punta y desarrollo del ecoturismo responsable. Esta región extraordinaria nos recuerda que ciertos territorios de nuestro planeta merecen ser preservados en su estado salvaje, no solo por su belleza intrínseca, sino también por su rol irreemplazable en la comprensión de los mecanismos fundamentales que rigen nuestra biósfera.
La reserva de biosfera de Cabo de Hornos (Reserva natural cabo de Hornos), establecida en 2005, constituye una de las áreas protegidas más australes y extensas del mundo, abarcando más de 4.884.000 hectáreas de tierras y aguas australes. Concentra ecosistemas terrestres y marinos únicos, bosques subantárticos intactos, una biodiversidad excepcional — incluyendo más del 5% de la diversidad mundial de briófitos — y las últimas poblaciones del pueblo yagán, que mantienen un vínculo milenario con estos paisajes extremos.
La reserva de biosfera de Cabo de Hornos fue inscrita en el programa “El Hombre y la biosfera” de la UNESCO en junio de 2005, convirtiéndose en la más austral y una de las más extensas del continente sudamericano. Se extiende por aproximadamente 4.884.274 hectáreas, compuesta por un área terrestre de 1.917.238 ha y una zona marina de 2.967.036 ha, integrando por primera vez en Chile ecosistemas marinos y terrestres bajo un estatus único de conservación. Los parques nacionales Alberto de Agostini y Cabo de Hornos constituyen la zona núcleo protegida, donde está estrictamente prohibido el desarrollo de infraestructuras.
Sumario
1. Geografía y zonificación de la reserva natural cabo de Hornos
Geográficamente, la reserva se extiende en el archipiélago de Tierra del Fuego, entre las latitudes 54,1° S y 56,2° S, y las longitudes 66,1° O y 72,5° O. Incluye las islas Wollaston, Hermite, Navarino y Hoste, así como canales (entre ellos el canal Beagle), fiordos y corrientes que forman un paisaje moldeado por glaciaciones y actividad tectónica. La zonificación de la reserva MAB Unesco (reserva de biosfera Cabo de Hornos, zona marina sur de Chile) comprende tres niveles:
– La zona núcleo (Parque nacional Alberto de Agostini, que incluye la cordillera Darwin, y el parque nacional Cabo de Hornos), estrictamente protegida.
– La zona de amortiguamiento, donde se permiten actividades ligeras y sostenibles.
– La zona de transición, que incluye poblados aislados como Puerto Williams y ciertas infraestructuras limitadas bajo un esquema de desarrollo sostenible.
2. Ecosistemas terrestres y marinos
2.1 Bosque subantártico y turberas
Los bosques subantárticos de la reserva son los más australes del planeta. Dominados por tres especies de Nothofagus — N. pumilio, N. betuloides y N. antarctica —, conforman bosques caducifolios y sempervirentes, intercalados con turberas y matorrales de altura. Estos macizos constituyen uno de los pocos casos de bosques templados no fragmentados a nivel mundial. Los suelos ricos en materia orgánica albergan extensas alfombras de briófitos, característicos de un ambiente húmedo y fresco, que cumplen un papel crucial en el ciclo hidrológico y el secuestro de carbono.
2.2 Ecosistemas marinos y costeros
La componente marina de la reserva se organiza alrededor de una red compleja de fiordos, canales y plataformas submarinas. Las corrientes de Humboldt y la mezcla de aguas frías del Pacífico y del Atlántico han favorecido el desarrollo de bosques de kelp (Macrocystis pyrifera, Durvillaea antarctica) que forman “bosques submarinos” que hospedan una fauna invertébrada rica y comunidades de peces. Los hábitats intermareales albergan especies de macroalgas y un conjunto de invertebrados endémicos, mientras que el agua fría y oxigenada sostiene poblaciones de lobos marinos, leones marinos y diversas especies de cetáceos.
3. Diversidad biológica y endemismo: la biodiversidad subantártica
3.1 Briófitos y líquenes
Con más de 300 especies de hepáticas y 450 especies de musgos, la reserva representa un hotspot mundial de briófitos, con más del 5% de la diversidad mundial, en menos del 0,01% de la superficie terrestre planetaria. Estas comunidades, denominadas “bosques miniatura”, funcionan como centinelas para evaluar el impacto del cambio climático y el aumento de radiación UV.
3.2 Fauna terrestre y marina
La fauna terrestre incluye la nutria sulustral o huillín (Lontra provocax), el carpintero negro o pico de Magallanes (Campephilus magellanicus) y otras aves endémicas. En ambientes marinos, las aguas circundantes albergan albatros de ceja negra, petreles gigantes, pingüinos de Magallanes y poblaciones estables de lobos y leones marinos, evidenciando la importancia ecológica de esta área protegida.
4. Dimensión biocultural y etnología yagán
La reserva también es un santuario cultural. Los yagán, pueblo nómada de los canales australes, son los más australes del mundo: su presencia data de más de 7.500 años, como evidencian los sitios arqueológicos de la isla Navarino. Seguidores activos de un conocimiento profundo de la navegación en canoa y la ecología subantártica, han colaborado activamente en las investigaciones en la reserva, especialmente a través del parque etnobotánico Omora, situado cerca de Puerto Williams. Sus tradiciones orales, lengua y conocimientos sobre flora y fauna se integran en programas educativos y de conservación. El ecoturismo en Patagonia es además una de las actividades destacadas de Omora.
5. Gobernanza y gestión
La gestión de la reserva está a cargo de un consejo de administración presidido por el gobernador regional, asociado a servicios públicos y organizaciones locales. El comité científico, coordinado por el parque Omora y la Universidad de Magallanes, lidera la investigación, monitoreo ecológico y acciones de conservación participativa. En 2006, la reserva se unió a la red Ibero-MAB de la UNESCO, fortaleciendo la cooperación transnacional en investigación y formación.
6. Amenazas y desafíos para la conservación
A pesar de su aislamiento, la reserva enfrenta varias amenazas:
– El desarrollo turístico no controlado, especialmente los cruceros hacia el extremo sur y el incremento del tránsito alrededor de Cabo de Hornos, generan riesgos de contaminación y perturbación de la fauna marina.
– La cría intensiva de salmones en los fiordos más al norte disemina especies exóticas y afecta la calidad del agua. Ahora salmones se reproducen en aguas de la reserva, afectando especies nativas como el róbalo.
– La expansión del castor americano y el visón, dos especies introducidas, pone en peligro bosques cercanos a cursos de agua, hábitats ribereños y la anidación de aves costeras.
Los programas de monitoreo a largo plazo, como la iniciativa Omora y las estaciones LTER (Long Term Ecological Research), evalúan los impactos de estas presiones y proponen medidas adaptativas. Esta vigilancia está limitada por el gran tamaño del área y la complejidad logística para acceder a ella.
7. Iniciativas de investigación y educación
7.1 Parque etnobotánico Omora
Creado en 2000, el Parque Etnobotánico Omora es el núcleo de un enfoque transdisciplinario que combina ecología, filosofía ambiental y educación mediante la “filosofía del terreno”. Ofrece circuitos pedagógicos, incluyendo los “bosques miniatura”, para sensibilizar al público sobre la riqueza de los briófitos y el vínculo entre biodiversidad y cultura yagán.
7.2 Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC)
Inaugurado en 2020 en Puerto Williams, el CHIC tiene el objetivo de reunir a investigadores, artistas y comunidades indígenas para desarrollar un modelo de conservación biocultural, formación técnica y desarrollo sostenible. Sus programas se enfocan en las respuestas de la biodiversidad al cambio climático, manejo de especies invasoras y consolidación de políticas públicas adecuadas para las zonas subantárticas.
……
La reserva de biosfera de Cabo de Hornos sigue siendo uno de los pocos refugios donde se expresa plenamente la convivencia armónica entre habitantes y ecosistemas literalmente en el límite del mundo. Para asegurar su futuro, es necesario fortalecer la gobernanza participativa, controlar las especies invasoras y regular el turismo polar bajo la bandera del ecoturismo responsable. Finalmente, la integración permanente de los saberes yagán en los programas de investigación y educación garantizará la preservación biológica y cultural de este santuario subantártico único.
Bibliografía
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Rozzi, R. et al. (2010) La Reserva de Biosfera Cabo de Hornos: una propuesta educativa y de desarrollo sustentable en el extremo austral de Chile. Universidad de Magallanes. Disponible en la biblioteca CHIC.
Nuestra salida de Camarones se realiza a vela, lo que nos permite mantener una buena velocidad hasta que el viento disminuye demasiado y nos obliga a usar un poco el motor al final de la tarde. ¡Navegar en la Patagonia es siempre experimentar condiciones cambiantes!
Durante varias decenas de millas náuticas, nos acompañan gaviotas que se deslizan sobre los paneles solares. Nos divertimos con este pequeño grupo, cuyos movimientos están sincronizados con los del barco y sus disputas (¡en el sentido literal y figurado!). El líder de la banda, con el pico deformado por las peleas, se hace respetar y conservará el mejor lugar durante todo el trayecto.
Reunión de gaviotas sobre los paneles solares (descenso por Argentina, Patagonia en velero)
El viento regresa por la noche y, durante el primer turno nocturno, 25/30 nudos, Milagro avanza a 7/8 nudos. Con sus 45 toneladas, el “Gro” ama el viento. Fuerza 6-7 es perfecto para él (¡y para nosotros!): su masa e inercia le permiten aplastar la marejada y mantener la velocidad. El crepúsculo es magnífico: Venus, Marte y la Luna se elevan bajo la mirada de la Cruz del Sur, mientras el viento, perfectamente regular, permite no tocar las velas durante varias horas.
Atardecer sobre el faro de Puerto Deseado (Patagonia argentina)
Al final de la noche el viento cae, pero el día es magnífico: ¡ni una nube y en camiseta en los 40° Sur! Una manada (20 a 30 individuos) de delfines de Commerson (toninas) nos escolta rumbo 180°, y regularmente se les unen delfines Lagénorhynchus australis (también llamados delfines de Peale), más grandes y tan juguetones con Milagro. Saltan fuera del agua y cruzan de proa a popa.
Delfín de Commerson (tonina) jugando en la proa del velero en la Patagonia (Atlántico Sur)
Este día de calma nos hace alternar entre vela y motor y termina con una puesta de sol espectacular. Este descenso por el Atlántico Sur nos permite contemplar noches estrelladas inolvidables, con la única contaminación lumínica de las luces de navegación del barco. La Vía Láctea, la Nube de Magallanes y las constelaciones del hemisferio sur parecen estar al alcance de la mano desde alta mar, y ese es uno de los lujos que ofrece la navegación de altura.
Y una vela para Milagro, Damien, Lauriane y Toupie: ¡hace justo un año llegaban a Nantes! ¡Cuánto camino recorrido desde entonces! Notarán que, igual que en el Cabo Norte (Nordkapp, Noruega), el pâté Hénaff también estuvo presente…
Mi turno de guardia al final de la noche transcurre en una gran calma y el nuevo día se anuncia tan hermoso como el anterior. ¡Las condiciones siguen siendo increíblemente benignas mientras nos acercamos al 49° Sur! La fauna austral comienza a manifestarse: cruzamos nuestros primeros lobos marinos, a veces reunidos alrededor de una balsa improvisada de ramas, y observamos magníficos albatros que sobrevuelan Milagro. A lo lejos, vemos el soplo de una ballena, ¡la primera que, esperamos, será la primera de muchas! Seguimos navegando con todas las velas desplegadas, cada vez más al sur para dejar los Cuarenta Rugientes y entrar en los Cincuenta Aulladores.
Encuentro entre un lobo marino y un paíñoAlbatros a babor!
La noche siguiente me despiertan los movimientos del barco que me sacuden en mi litera. Al tomar mi turno a las 8 de la mañana en cubierta, la atmósfera ha cambiado: se ha instalado un fuerte oleaje y las crestas de las olas empiezan a romperse y blanquear. Fuerza 7-8 y olas de unos 2,5 metros. El océano nos recuerda que nos acercamos a los 50°. No me da para nada la misma impresión que el Canal de la Mancha con fuerza 7, aquí es más hostil, más rudo. Aquí no hay nadie para ayudarnos rápidamente en caso de emergencia, de ahí la vigilancia extrema de la tripulación durante las maniobras y la importancia de cuidarnos unos a otros. Realmente siento la inmensidad y dureza de esta región conocida por ser inhóspita, sensación contrarrestada por el casco macizo y tranquilizador de Milagro, que parece encontrar su verdadera medida en estas condiciones más exigentes.
Con el barco sacudido por el océano, para mí será una tarde de descanso y relax escuchando música bajo la manta porque se mueve mucho y empieza a hacer frío. Toupie, la mascota corgi, es fiel a sus costumbres, divertida e imperturbable sin importar las condiciones. Se relaja en su cómoda caseta en el salón mientras vigila las entradas y salidas de “su” tripulación, pide juegos, galletas y caricias. Pero a la hora de las croquetas, no existe nada más: se adapta al ritmo de las olas y espera pacientemente, equilibrándose de adelante hacia atrás y de izquierda a derecha, el momento oportuno para cruzar del salón a la cocina y su comedero.
¡Toupie, marinera experimentada y mascota welsh corgi a bordo!
Estamos a menos de 50 millas náuticas del Estrecho de Magallanes y a 150 mn de Río Grande, la gran ciudad argentina del noreste de la Isla Grande de Tierra del Fuego. Por la noche dejamos a estribor la desembocadura este del Estrecho de Magallanes para continuar nuestro descenso por Argentina en velero y alcanzar progresivamente las aguas fueguinas.
La agitación del mar disminuye durante la noche, el oleaje baja a 1,5-2 m y el viento cae a 20/25 nudos. Avanzamos a más de 7 nudos antes de que regrese la calma chicha, el mar en aceite y el ronroneo del motor. Hoy es mi santo, San Sebastián, y nuestra maestría en el timing es tal que llegamos ese mismo día frente a la bahía… ¡San Sebastián! Esta inmensa bahía del norte de la isla de Tierra del Fuego está parcialmente protegida por una larga lengua de tierra: la Punta Páramo. Había explorado estos alrededores con Lauriane en 2013 y volver 12 años después a vela sigue siendo sinónimo de aventura y grandes espacios.
Petreles del Atlántico Sur
Al mediodía por fin llegamos a la vista de las costas de esta tierra mítica. Como dice Lauriane, uno nunca se cansa de Tierra del Fuego, cuanto más la exploras, más te das cuenta de su riqueza, los amigos se convierten en una segunda familia y volver se convierte en una verdadera necesidad porque, más allá de las investigaciones científicas realizadas, una parte de uno mismo ya está allí.
[Cap au Sud #12] de Buenos Aires (Argentine) à Puerto Williams (Chili) Troisième partie 24Aude, Sébastien y Clément en la proa del velero Milagro, acercándose a la Caleta Misión (Río Grande, costa atlántica de la isla de Tierra del Fuego argentina)
Son las 15:00 cuando Milagro echa el ancla por primera vez en Tierra del Fuego, más precisamente en Caleta Misión, una pequeña ensenada en esta costa salpicada de arrecifes y situada cerca del Cabo Domingo. Hay que anticipar los cambios de marea porque la amplitud nos recuerda a la de Bretaña norte: ¡entre 6 y 12 metros!
Frente a nosotros, una inmensa playa de arena precede a las extensiones fueguinas: la pampa y sus hierbas amarillentas por el viento y el frío, que solo los lejanos relieves de la Cordillera Darwin interrumpen en el horizonte. Cerca, al sur, un dique deteriorado desde hace varias décadas, el “futuro” puerto de Río Grande y, a lo lejos, la ciudad. Un pequeño islote vecino del barco alberga sus colonias de animales: en la “planta baja” los lobos marinos y en los “pisos” parejas de cormoranes y algunos pingüinos de Magallanes.
El Cabo Domingo, el muelle del “futuro” puerto de Río Grande y Milagro al ancla (c) Maria LokvicicEl velero Milagro al ancla (costa del Atlántico Sur, Tierra del Fuego argentina)¡Ya estamos aquí! El velero Milagro en la costa atlántica de Tierra del Fuego argentina (c) Maria Lokvicic
Las condiciones son tan idílicas como inesperadas: durante semanas las condiciones fueron dantescas y hubiera sido impensable hacer escala aquí. A nuestra llegada, mar en calma y sol radiante. Sacamos las banderas: las banderas bretona y francesa son reemplazadas por nuevas y la bandera de la provincia argentina de Tierra del Fuego ocupa su lugar, la misma que fue ofrecida a la asociación durante la visita a Francia de Mirtha Salamanca en 2019. Como ella diría más tarde: “Son bienvenidos y Tierra del Fuego los recibe como corresponde, como se lo merecen”.
¡Las banderas bretona, de Karukinka, argentina y de la provincia de Tierra del Fuego están todas desplegadas para la ocasión!
La llegada de Milagro causa sensación en esta ciudad de más de 100.000 habitantes que nunca ve veleros (el último, un velero ruso, naufragó en las playas del barrio Margen Sur en 2014…). No hay ni siquiera un pequeño puerto y fue un verdadero desafío para nosotros hacer escala aquí para celebrar nuestra llegada a Karukinka, Tierra del Fuego en lengua selk’nam. Muchos coches se detienen para tomar fotos, veteranos de la guerra de Malvinas están atentos y ¡hasta salimos en las noticias de la radio local!
El velero Milagro filmado desde el Cabo Domingo por un habitante de Río Grande (Tierra del Fuego, Argentina)
Por la noche, es el momento de los reencuentros en la playa con los viejos amigos: Mirtha, Alejandro, María, Ezequiel apodado “Vaina”, José y su compañera Adriana. Mate, facturas y abrazos… la emoción es palpable porque durante años Lauriane les decía que algún día volvería a vela. Los años pasaban y casi se había convertido en una broma cada vez que regresaba en avión… y ahora… con cierta sorpresa se oye: “¡Lo hiciste, boluda!”. Porque sí, esa es su marca registrada: contra viento y marea, nunca deja de trabajar y nunca abandona sus sueños, ¡y nos embarca a todos en ellos!
Reencuentro en Tierra del Fuego, ¡ni siquiera hay tiempo de quitarse el chaleco para la foto mientras Damien se encarga de la lancha auxiliar! (playa de Río Grande, Patagonia argentina) (c) Maria Lokvicic
Todos se acomodan en la lancha auxiliar, gracias a un método de carga que solo Damien domina en su atuendo de Casimir (¡a caballo sobre su espalda!). Tras la visita a nuestro cálido Milagro, celebramos todos juntos y dignamente nuestra llegada a Tierra del Fuego, ¡además el día del 30 cumpleaños de Clément! El regreso a la playa también será inolvidable, en una noche sin luna y con el oleaje perfecto para llenar las botas al desembarcar.
Damien y Mirtha (Caleta Misión, Rio Grande, Tierra del Fuego)Damien, Maria y Mirtha en la playa de Rio Grande, Tierra del FuegoAlejandro Pinto y Vaina, a bordo del velero Milagro (Caleta Mision, Tierra del Fuego, Argentina)Vaina contempla el cabo Domingo a bordo del velero Milagro (Tierra del Fuego argentina)
Al amanecer deberemos retomar nuestra ruta para rodear la península Mitre, las previsiones meteorológicas son perfectas. Parece que las divinidades fueguinas nos abren los brazos para este regreso a los canales de la Patagonia.
11 de enero de 2025 : Día hermoso, suave, soleado... ¡los Cuarenta Rugientes son amables con nosotros! No hay nadie en el agua, nadie en tierra, navegamos a vela a lo largo de una costa desértica y seca, sin vegetación, salvo algunos arbustos y grandes extensiones de matas de pasto amarillento azotadas por el viento.
Damien, el skipper del velero MilagroSébastien de guardiala costa desértica de la Patagonia argentina
Después de haber estado de guardia hasta las 2 de la mañana para rodear la península Valdés, no escuché nuestra llegada al fondeadero por la mañana frente a Puerto Madryn. Se acercaría una tormenta desde el norte que debería girar violentamente al sur al caer la noche. El pronóstico anuncia ráfagas superiores a 60 nudos, lo que hace lógica la decisión de buscar refugio. El fondeadero frente a la ciudad está tranquilo por la mañana, todos aprovechan para descansar y yo me pongo al día con las notas de mi cuaderno de viaje.
Navegación en alta mar del velero Milagro en el Atlántico Sur (Patagonia)
Puerto Madryn es la ciudad principal de la provincia de Chubut. Con sus edificios de vidrio y su música fuerte a lo largo de la playa, contrasta completamente con la pampa árida y plana que se extiende detrás. Aparece como un paréntesis urbanizado en un territorio inmenso, dedicado al comercio de minerales y, en temporada, al turismo.
A las 14h las condiciones cambian: ráfagas continuas y ardientes hacen subir la temperatura del aire a 40 grados, ¡es sofocante! Nunca habíamos sentido un aire tan caliente, comparable a la sensación de abrir la puerta de un horno. El viento y el oleaje aumentan. Poco a poco, las condiciones se vuelven tan malas en la única zona de fondeo autorizada por la Prefectura Naval Argentina que debemos insistir mucho para obtener permiso para fondear al otro lado del muelle de las autoridades. El oleaje supera 1,5 metros, con una frecuencia muy corta, cuando finalmente nos autorizan a movernos. Levantar el fondeo no es fácil (ni tampoco el generoso enjuague de los tripulantes encargados de la maniobra). Una vez echado el ancla al otro lado, no es el paraíso, pero en comparación es una maravilla. A bordo, a pesar del grueso aislamiento del velero, el calor es duro. Toda la tripulación, Toupie y Parbat incluidos, intenta refrescarse lo mejor posible.
Toupie, capitana del velero y especialista en peluches de ballena, intenta refrescarse en el salón
El cambio de viento del norte al sur llega tal como previsto al caer la noche. La ansiedad es palpable porque la actualización meteorológica sigue anunciando la llegada de ráfagas violentas. Todo en la cubierta ha sido guardado y amarrado firmemente. Hacia las 21:30 aparece una especie de onda de choque sobre la bahía, cargada de polvo, que atraviesa entre los edificios antes de llegar a la bahía y golpear al Milagro. Fuertes ráfagas de 55-60 nudos aplanan el oleaje del norte y hacen bajar la temperatura del aire unos quince grados. Hacia la medianoche vuelve la calma, permitiendo una buena noche de descanso.
Reanudamos la ruta al amanecer, con buen viento de 15/20 nudos y acompañados por una quincena de delfines de Comerson, pequeños delfines blancos y negros de unos 1,50 m que giran y juegan alrededor del Milagro.
Delfin de Commerson o "tonina" jugando en la proa del veleroDelfin de Commerson o "Tonina"El horizonte en el Golfo Nuevo, al sur de la Península Valdés
Por la tarde, grupos de estos pequeños delfines nos visitan regularmente y la guardia nocturna, bajo un cielo despejado, es sinónimo de noche de astronomía: observación de estrellas, de la Vía Láctea, conteo de estrellas fugaces... todo bajo el alto patrocinio de la Cruz del Sur que nos indica el rumbo a seguir.
Al día siguiente navegamos sobre un mar en calma, el límite entre el cielo y el mar se difumina. Nos vemos obligados a usar el motor para seguir avanzando. Estamos solos, no cruzamos a nadie, el océano es un desierto en esta región del mundo. La tierra que divisamos a lo lejos también parece olvidada por el hombre, hasta nuestra llegada por la tarde frente al pequeño pueblo de Camarones. Un primer pingüino de Magallanes nos honra con su visita.
Camarones es un pequeño pueblo de 1300 habitantes en la provincia de Chubut, situado a 44,45 grados de latitud sur. Fue fundado en 1900, para la exportación de frutas y materias primas, incluida la lana (muy famosa).
CamaronesLa tripulación feliz de bajar a tierra en la PatagoniaAnochecer en el puerto de Camarones
Pasamos la noche en el único restaurante abierto, "Alma Patagónica". Por fuera no parece gran cosa, pero el interior es muy agradable y acogedor. ¡Y comimos muy bien! Una buena dirección para quienes pasen por este pequeño pueblo, especie de puerta de entrada al gran sur de la Patagonia.
Frente al restaurante Alma Patagónica (Camarones, Chubut, Patagonia argentina)Cena en Camarones (Alma Patagónica)
Al pagar en efectivo, una vez más nos damos cuenta de los efectos de la inflación en Argentina: en 2013 cambiábamos 1 euro por 6 pesos argentinos; en 2025 es 1 euro por... 1280 pesos. Como no se han fabricado nuevos billetes, nos encontramos con grandes fajos de billetes de 100, 200, 500 o 1000 pesos para pagar nuestra comida y no podemos evitar pensar en los argentinos que no tienen cuenta bancaria para guardar sus ahorros en otra moneda. El ambiente entre todos es tan bueno que el regreso a bordo en zodiac se hace a las 2 de la mañana...!
Pasamos el día siguiente en Camarones. Philippe y Patrick deben desembarcar para tomar el avión y regresar a Suiza. Aprovechamos para aprovisionarnos de productos frescos, especialmente en una pequeña tienda donde el tiempo se ha detenido: tiene más de un siglo, conservada tal cual, y los dueños ya estarían jubilados en nuestro país... Es anticuado y no le falta encanto.
Philippe y Patrick regresan a SuizaCompras de comida fresca en Casa Rabal, kiosco histórico de CamaronesInterior de la Casa Rabal, fondada en 1901
Regreso a bordo a primera hora de la tarde para un taller de cocina mientras buenas ráfagas de viento, de las que la región tiene el secreto, sacuden al Milagro y llenan el océano de volutas blancas. De ahí la importancia de tener un buen fondeadero en la región...
Limpieza y descanso antes de regresar en alta marDamien en la cocina : preparación de unos platos para los próximos días de navegación en alta marEl velero Milagro fondeado en Camarones (Chubut, Patagonia argentina)
Jueves 16 de enero de 2025: acompañados por algunos delfines, dejamos Camarones con buen viento regular y un gran cielo azul. Rumbo a Río Grande (560 millas náuticas en línea recta).
Para el paso al 25 de diciembre, aquí estoy viajando para juntarme a una navegación de alta mar a bordo del velero Milagro, en un taxi hacia un hotel, desde el aeropuerto Ezeiza de Buenos Aires hacia el centro de la capital argentina, tras un vuelo sin incidentes de 13 horas desde París con Air France. En la autopista de circunvalación, la llegada de la Navidad se manifiesta por numerosos fuegos artificiales y cohetes de un barrio a otro, y también por la casi total ausencia de medios para salir del aeropuerto entre las 23h y la 1h de la mañana. ¡No hay que llegar a Argentina un 24 de diciembre, aquí la Navidad es algo serio!
La mañana siguiente, el Uber navideño nos deja, a Jacques (el presidente de la asociación) y a mí, frente a la verja del Yacht Club de Buenos Aires, pequeño remanso de verdor y paz en el corazón de esta megalópolis y su elegante barrio de edificios de vidrio. Nos reencontramos con Lauriane, Damien, Toupie, Parbat y el famoso Milagro, todos cansados por la travesía del Atlántico. Apenas hay tiempo para saludar a los que dejan el barco, François y Henri, y me dirijo a mi camarote, estos pocos metros cuadrados que serán mi casa flotante durante las próximas semanas de navegación en el Atlántico Sur.
Sébastien, Damien, Jacques y Toupie reunidos en el Yacht Club Argentino (Buenos Aires, Argentina)
Alrededor del muelle, la fauna nos observa en gran número: tortugas que flotan en la superficie, iguanas terrestres de un metro de largo que se relajan al sol en la hierba seca, cormoranes que persiguen a su congénere que ha pescado un pez y que tiene la mala suerte de no habérselo tragado todavía; en fin, hay mucha actividad a nuestro alrededor y aprendemos de ello cada día hasta las 19h, hora fatídica en la que llegan miles de mosquitos de los pantanos cercanos y nos obligan a cerrar todo y huir del barco hasta que cae la noche.
Uno de nuestros vecinos de muelle en el Yacht Club Argentino (Buenos Aires, Argentina)
Durante esta semana entre fiestas se instala un ritmo intenso: mantenimiento intensivo del barco, trámites administrativos con las autoridades, preparación del aprovisionamiento, reparación del suelo del cockpit que se hunde, instalación de un aerogenerador, instalación (caótica) de un sistema de sonido excepcional en el salón, lavandería, aprovisionamiento de comida, combustible y gas, cambios en el aparejo, trabajos de cabuyería... ¡y reparación de la vela mayor!
Modificación de los topes del carro de la mayorInstalación de un soporte de antenaReparación de la vela mayorInstalación del aerogeneradorEl velero Milagro en el Yacht Club Argentino
En efecto, la vela mayor sufrió durante la última travesía dos desgarros verticales, a la altura de las costuras, que requieren desmontarla para repararla. Por suerte, Clément, profesional que trabaja en los Imoca de la regata Vendée Globe, se encarga de la reparación. Es largo y tedioso, aplastados por el calor del verano argentino sobre una losa de hormigón soleada. Sudamos a chorros. Por suerte, estos trabajos se ven interrumpidos por agradables pausas para comer en la cafetería del Yacht Club (mención especial al restaurante de la sede del club, que es magnífico y cuyos platos son excelentes).
Una de las merecidas pausas de la tripulación en la cafetería del Yacht Club.
¡Zarpamos del Yacht Club Argentino!
Finalmente, la preparación termina al mismo tiempo que el año 2024: el año 2025 comienza con nuestra salida de Buenos Aires al completo, con Jacques, Philippe, Patrick, Clément, Aude (¡presente desde la salida de St-Nazaire!), Lauriane, Damien, Toupie, Parbat y yo. Salimos del Yacht Club el 1 de enero de 2025, en cuanto Milagro se despega de su lugar en el fondo fangoso, rumbo a la salida del Río de la Plata.
Zarpamos de Buenos AiresParte de la tripulación del velero Milagro
El delta es absolutamente gigantesco: no se pueden ver los extremos desde el canal balizado que seguimos. El agua sigue siendo dulce muy lejos mar adentro y turbia, cargada de sedimentos arrancados del delta a las montañas. Otra particularidad: durante al menos 100 millas náuticas, la profundidad es muy baja y constante: ¡menos de 10 metros! Incluso sin costa en el horizonte, es posible fondear casi en cualquier parte y el canal balizado de acceso a Buenos Aires para los grandes barcos parece interminable.
Slalom entre los cargueros del Río de la Plata.Cargueros fondeados en el Río de la Plata (Argentina).
Pasamos la noche fondeados frente a unos manglares, cerca de La Plata, así como los dos días siguientes, avanzando hacia el este en las aguas dulces y lechosas del Río de la Plata, esperando que pase un temporal en alta mar y nos permita salir al océano. La Madre Naturaleza nos regala algunos cielos magníficos.
A partir de ese momento, pasamos a navegación de altura sin parar: se programan guardias de 3 horas en parejas; un tripulante que gobierna y permanece en cubierta continuamente, y un segundo que interviene para las maniobras y como apoyo "logístico" para el que está en cubierta, para hacer la vigilancia más agradable, todo ello con un relevo de 1h30. Por mi parte, empiezo con Damien y termino con Aude...
¡Clément al timón!Toupie, marinera experimentada, disfruta de Sébastien, uno de sus tripulantesAude y Clément hacen cabuyería en el salón
Hay que acostumbrarse a este ritmo particular de la navegación de altura, tan diferente del ritmo terrestre: el tiempo se dilata, las distancias también, se instala un ritmo monótono pero indispensable. Las previsiones empeoran y decidimos refugiarnos en Bahía San Blas, a pesar de los datos hidrográficos poco alentadores: hemos recorrido 680 millas náuticas desde la salida, a vela pero también a motor, ya que el tiempo ha estado especialmente calmado desde la salida.
Bahía San Blas: nuestra entrada en los Cuarenta Rugientes
Bahía San Blas es característica de la costa argentina hasta Ushuaia: no hay marina ni dique; fondeamos frente a la playa. Los barcos locales son solo grandes zodiacs que se sacan a tierra al final de su salida, y pronto entenderemos por qué... La ciudad, de unos pocos miles de habitantes, es solo un frente marítimo: después de dos o tres filas de casas, empieza la pampa... inmensa.
Hace mucho calor, es sofocante. Almorzamos en el único restaurante abierto y pronto es hora de volver a bordo por el temporal anunciado. El cielo ya está muy oscuro y el oleaje crece: ¡demasiado tarde para no mojarnos! El regreso en el bote es tan "deportivo" como memorable. Todos acabamos literalmente empapados, el agua está a 23 grados y un mejillón escapado de una caja de pizza encuentra su felicidad nadando en el fondo del bote...
En cuanto subimos la auxiliar, llega el temporal: el viento sopla continuamente a 30/35 nudos, con ráfagas que superan los 50 nudos y barren las crestas de las olas y la arena de la playa. El cielo está constantemente surcado de relámpagos a 360°, ¡es impresionante! El barco se balancea mucho, una fuerte corriente se opone al viento dominante. El balanceo incomoda y agota. Algunos permanecen apáticos en su litera, como vacíos de energía, y la situación va a durar gran parte de la noche.
Momento de convivencia en el fondeo, para no ver el tiempo que hace fuera...Imagen de una buena noche en el fondeo...Imagen de una buena noche en el fondeo...Imagen de una buena noche en el fondeo...
Imagen de una buena noche en el fondeo... Por la mañana, tras una breve calma, el temporal vuelve, esta vez a 40 nudos y soplando del sur. Milagro se balancea y gira continuamente alrededor de su ancla debido a los efectos simultáneos del viento y la corriente del río. La temperatura cae. Este viento continuo es impresionante y agotador: acaba metiéndose en la cabeza, volviéndose insoportable. ¡Vaya contraste entre este viento que aúlla en la cubierta y la calma acogedora del salón dos metros más abajo! Muchas veces nos diremos que Milagro es realmente el barco adecuado para el lugar en el que estamos. La calma y el sol regresan hacia las 18h, prometiendo una noche reparadora en el fondeo para dejar que baje la marejada formada en alta mar.
El 10 de enero, salida a las 10h bajo el sol, buena brisa y aún oleaje que hará que el barco se balancee... La salida del río es estresante, con bancos de arena a profundidades muy diferentes de las indicadas en nuestras cartas. Ponemos rumbo a Puerto Madryn, ciudad situada en la bahía sur de la península Valdés, península hecha famosa por la Calypso del Comandante Cousteau en los años 70: esta bahía es un criadero de ballenas azules. ¡Lo veremos en unos días!
Tenía 56 años. Fallece en Río Grande Virginia Choquintel. Había sufrido el desarraigo, la soledad, el alcoholismo y la contradicción de ser descendiente de padre y madre selk´nam y desconocer la historia y cultura de su pueblo.
El fallecimiento de Virginia Choquintel en Río Grande a los 56 años marca el fin de una vida signada por el desarraigo y la búsqueda de identidad. Nacida en 1942, en una época en que la población Selk'nam se encontraba diezmada por la violencia y las enfermedades, Choquintel encarnó la paradoja de ser descendiente de un pueblo originario al que, paradójicamente, desconocía.
Apenas tenía algunos borrosos recuerdos de su padre, durante su infancia en la Misión Salesiana: “todas las tardes venía a buscarme y me llevaba a pasear a caballo”, pero no recordaba “si conversábamos”. Su madre sucumbió a una epidemia, “de mi mamá casi no me acuerdo... murió cuando era muy chiquita” (entrevista del autor en mayo de 1994).
Su infancia transcurrió en una misión salesiana, donde sus lazos culturales se debilitaron. Sus recuerdos de sus padres eran fragmentarios, y la historia de su pueblo, un relato ajeno. La información sobre las matanzas de indígenas, que llegó a sus oídos tardíamente, la sumió en la angustia.
Tras años trabajando como empleada doméstica en Buenos Aires, un encuentro fortuito propició su regreso a Río Grande en 1989. Allí, comenzó a reconstruir su pasado y a conectar con sus raíces. Su historia atrajo la atención de estudiantes e investigadores, aunque ella misma reconocía su limitado conocimiento sobre la cultura Selk'nam.
“Me preguntan si yo sé cómo hacían fuego los indios, yo no sabía... ellos me decían que con piedras, ahora ya lo sé. Me hacían muchas preguntas, al final ellos sabían más que yo...”
En sus últimos años, Choquintel experimentó el reconocimiento tardío de una sociedad que intentaba mitigar su culpa por el genocidio. Sin embargo, estos homenajes no lograron disipar el sentimiento de soledad y olvido que la acompañó. Atormentada por las contradicciones, se sintió, a la vez, reconocida como "la última Selk'nam" y profundamente ajena a su propia herencia. Su vida fue un testimonio elocuente del impacto devastador de la pérdida cultural y la dificultad de recuperar una identidad arrebatada.
La Pacificación de la Araucanía: Análisis Exhaustivo de la Invasión, el Despojo y el Genocidio Mapuche
Pacificación de la Araucanía o ¿Genocidio Mapuche? (01/06/2025, conociendo.cl)
La historia de Chile tiene un capítulo escrito con eufemismos y sangre: la mal llamada «Pacificación de la Araucanía». Este artículo se sumerge en los detalles de este proceso (1861-1883), desmantelando el relato oficial para revelar una compleja operación de conquista militar, despojo legal y colonización forzosa que redefinió el destino del Estado chileno y del pueblo Mapuche, dejando un legado de conflicto que perdura hasta hoy.
Contexto Histórico: El Wallmapu Autónomo y el Estado Chileno Expansionista
Los Actores Clave del Conflicto
El Plan del Estado: La Propuesta de Ocupación de Cornelio Saavedra
La Ejecución Militar: Fases de una Guerra Asimétrica
4.1. Primera Fase (1861-1868): Avance y Fortificación
4.2. Segunda Fase (1869-1881): Pausa Diplomática y Consolidación
4.3. Tercera Fase (1881-1883): La Ofensiva Final
El Despojo Legal: Cómo las Leyes Aniquilaron la Propiedad Mapuche
5.1. La Ley de Radicación de 1866: El Arma Jurídica
5.2. Los «Títulos de Merced»: El Confinamiento en Reducciones
La Colonización Dirigida: Tierras para Unos, Despojo para Otros
La Catástrofe Humana y el Debate del Genocidio
7.1. Genocidio y Etnocidio: El Debate Conceptual
7.2. Perspectivas Historiográficas en Disputa
7.3. Evidencias de la Devastación Demográfica
El Impacto Total: La Desarticulación de la Sociedad Mapuche
Resistencia y Resiliencia Mapuche
Legado y Deuda Histórica: Las Raíces del Conflicto Actual
Análisis Comparativo: Araucanía, el «Desierto» Argentino y el Oeste Americano
1. Contexto Histórico: El Wallmapu Autónomo y el Estado Chileno Expansionista
A mediados del siglo XIX, la frontera sur de Chile estaba claramente delimitada por el río Biobío. Al sur se extendía el Wallmapu, el territorio ancestral del pueblo Mapuche, una nación independiente de facto que había resistido con éxito la conquista del Imperio Español durante más de 300 años. La sociedad Mapuche estaba organizada en una compleja estructura social y política basada en el lof (clan familiar), el ayllarewe (federación de lofs) y los butalmapus (grandes alianzas territoriales).
Para el Estado chileno, consolidado tras las guerras de independencia y bajo una fuerte influencia de las ideas europeas de progreso y Estado-nación, esta autonomía era un problema. Las élites políticas y económicas, bajo las presidencias de Manuel Montt (1851-1861) y, fundamentalmente, José Joaquín Pérez (1861-1871), vieron la ocupación como una necesidad imperativa para:
Apropiarse de recursos: Las tierras de la Araucanía eran vistas como el «granero de Chile», esenciales para el auge de la agricultura del trigo.
Unificar el territorio: Conectar la zona central con las colonias de Valdivia y Llanquihue, fundadas con inmigrantes alemanes a partir de 1845.
Afirmar la soberanía: Eliminar la frontera interior y proyectar una imagen de nación unificada y moderna ante el mundo.
2. Los Actores Clave del Conflicto
Este proceso histórico fue protagonizado por figuras y grupos con intereses y visiones del mundo radicalmente opuestas.
Categoría
Actores Relevantes
Rol en el Conflicto
Estado Chileno (Oficiales)
José Joaquín Pérez, Federico Errázuriz Z., Aníbal Pinto, Domingo Santa María
Presidentes de Chile que impulsaron y ejecutaron la política de ocupación.
Líderes de la resistencia Mapuche, organizando la defensa militar y diplomática de sus territorios (principalmente de los grupos wenteche o arribanos).
Otros
Colonos chilenos y europeos (alemanes, suizos, italianos), Orélie Antoine de Tounens
Ocuparon las tierras despojadas. Tounens, un aventurero francés, se autoproclamó Rey y su presencia fue usada como pretexto por Chile para justificar la ocupación.
3. El Plan del Estado: La Propuesta de Ocupación de Cornelio Saavedra
En 1861, el Coronel Cornelio Saavedra Rodríguez presentó al Congreso chileno un detallado «Plan de Pacificación de la Araucanía». Argumentaba que la política de tratados y parlamentos había fracasado y que se requería una estrategia de ocupación material. Su plan, aunque disfrazado de un lenguaje «civilizatorio», era en esencia un proyecto de conquista en tres ejes:
Avance de la Frontera: Mover la línea militar desde el río Biobío hasta el río Malleco, estableciendo una línea de fuertes para asegurar militarmente el territorio.
Subdivisión y Venta de Tierras: Una vez «asegurado», el territorio entre ambos ríos sería subdividido en lotes y vendido por el Estado, generando ingresos fiscales y fomentando la propiedad privada.
Colonización: Promover activamente la instalación de colonos chilenos y extranjeros en las tierras recién incorporadas para «chilenizar» la región y desarrollar su potencial agrícola.
Este plan generó debate. Mientras la prensa y la élite de Santiago y Concepción lo apoyaron fervientemente, algunas voces criticaron la inminente violencia. No obstante, el Congreso lo aprobó, dando luz verde a la invasión.
4. La Ejecución Militar: Fases de una Guerra Asimétrica
La ocupación militar se desarrolló en varias fases, interrumpida por levantamientos Mapuche y la Guerra del Pacífico (1879-1883).
4.1. Primera Fase (1861-1868): Avance y Fortificación
Saavedra puso en marcha su plan, fundando o refundando fuertes como Angol, Mulchén, Negrete y Lebu. La estrategia era clara: cada fuerte era una punta de lanza que aseguraba un perímetro para la llegada de colonos. La resistencia Mapuche fue inmediata, dando lugar a una guerra de guerrillas y grandes levantamientos, como el liderado por el lonko Külapang. La respuesta del ejército fue brutal, aplicando la táctica de «tierra arrasada»: quemar rukas, destruir siembras y robar el ganado para provocar hambruna y forzar la sumisión.
4.2. Segunda Fase (1869-1881): Pausa Diplomática y Consolidación
Tras un gran levantamiento en 1868-1871, el avance militar se ralentizó. El Estado se enfocó en consolidar el territorio ya ocupado hasta el Malleco, mientras intentaba usar la diplomacia para neutralizar a los lonkos. Durante este período, el telégrafo y el ferrocarril comenzaron a conectar la frontera, facilitando la movilización de tropas y recursos. Este período de relativa calma se rompió con el estallido de la Guerra del Pacífico. Chile retiró parte de sus tropas de la Araucanía para enviarlas al norte, lo que los Mapuche vieron como una oportunidad.
4.3. Tercera Fase (1881-1883): La Ofensiva Final
Considerado el último gran levantamiento general, miles de guerreros Mapuche de distintas zonas se unieron en 1881 para atacar los fuertes chilenos. Sin embargo, el Estado chileno, victorioso y con un ejército profesionalizado y bien armado tras la Guerra del Pacífico, respondió con una fuerza abrumadora. Bajo el mando del Coronel Gregorio Urrutia, se lanzó la ofensiva final. Se ocupó el territorio hasta el río Cautín, se fundó Temuco (1881) y se avanzó hasta la refundación de Villarrica en 1883, dando por concluida militarmente la «Pacificación».
5. El Despojo Legal: Cómo las Leyes Aniquilaron la Propiedad Mapuche
La conquista militar fue inseparable de la conquista jurídica. El Estado chileno creó un marco legal específico para desmantelar la propiedad comunal Mapuche y transferirla a manos de colonos y latifundistas.
5.1. La Ley de Radicación de 1866: El Arma Jurídica
Esta ley, promulgada en pleno conflicto, es la piedra angular del despojo. Su lógica era simple y devastadora:
Creación de «Terrenos Baldíos»: La ley establecía que toda tierra que no estuviera «efectiva y continuamente ocupada» por los indígenas sería considerada «terreno baldío» (vacante) y, por tanto, propiedad del Estado. Esto ignoró que la economía Mapuche requería vastas extensiones para el pastoreo, la recolección y la rotación de cultivos, tierras que no estaban «continuamente ocupadas» pero eran vitales.
Negación de la Propiedad Comunal: El concepto de propiedad privada individual era ajeno a la cosmovisión Mapuche. La ley impuso este modelo, desarticulando la base comunal de la sociedad.
Comisiones de Radicación: Se crearon comisiones, compuestas por ingenieros y funcionarios estatales, para medir y delimitar las tierras, un proceso plagado de abusos, corrupción y desconocimiento de la cultura local.
5.2. Los «Títulos de Merced»: El Confinamiento en Reducciones
A las familias Mapuche se les «concedió» por «merced» del Estado un «Título de Merced» sobre una pequeña porción de sus tierras ancestrales. Estas propiedades, llamadas «reducciones», tenían graves problemas:
Tamaño Insuficiente: El promedio por persona era de unas 6 hectáreas, lo que hacía imposible replicar la economía ganadera anterior y condenaba a las familias a la agricultura de subsistencia y la pobreza.
Pérdida de Territorio: En total, se entregaron cerca de 3.000 títulos que sumaban unas 510.000 hectáreas. Esto representó la legalización de la pérdida de más del 90% del territorio Mapuche.
Fragmentación Social: El confinamiento en reducciones rompió las redes de parentesco y las alianzas políticas entre los lof, aislando a las comunidades y facilitando el control estatal.
6. La Colonización Dirigida: Tierras para Unos, Despojo para Otros
Mientras al pueblo Mapuche se lo reducía a la mínima expresión territorial, el Estado chileno desplegaba un generoso programa de colonización. El contraste en el trato es una de las claves para entender la profundidad de la injusticia.
Aspecto
Trato al Pueblo Mapuche
Trato a los Colonos Europeos/Chilenos
Acceso a la Tierra
Confinamiento en «reducciones» de 6 ha/persona en promedio.
Entrega de hijuelas de 40 a 500 hectáreas por familia, de mejor calidad agrícola.
Apoyo Estatal
Nulo. Se les despojó y luego abandonó. Eventualmente, raciones de subsistencia.
Pasajes gratuitos desde Europa, un año de pensión, herramientas, semillas, animales y asistencia médica.
Estatus Legal
Considerados «incapaces relativos» bajo un sistema de tutela a través de los «Protectores de Indígenas».
Plenos ciudadanos con derechos de propiedad y apoyo para su desarrollo económico.
7. La Catástrofe Humana y el Debate del Genocidio
La violencia de la «Pacificación» no fue solo militar o legal. Fue una catástrofe humana que diezmó a la población Mapuche y destruyó las bases de su existencia, lo que ha llevado a un serio y fundamentado debate sobre la aplicación del término «genocidio».
7.1. Genocidio y Etnocidio: El Debate Conceptual
La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de la ONU (1948) lo define como actos perpetrados con la «intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso». Los actos incluyen:
Matanza de miembros del grupo.
Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo.
Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial.
Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo.
Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.
Muchos académicos argumentan que las acciones del Estado chileno, especialmente el tercer punto, se ajustan a esta definición. La destrucción de la economía, el despojo de tierras vitales y el confinamiento en zonas inviables fueron acciones deliberadas que, previsiblemente, causaron hambrunas y epidemias masivas. Complementariamente, se habla de etnocidio, la destrucción deliberada de la cultura de un pueblo, lo que también ocurrió a través de la prohibición de la lengua, la religión y la educación propia.
7.2. Perspectivas Historiográficas en Disputa
El entendimiento de este período está dividido por diferentes interpretaciones históricas.
Perspectiva
Historiadores Principales
Interpretación de la «Pacificación»
Tradicional / Estatalista
Sergio Villalobos
Un proceso inevitable y necesario para la unificación y modernización de Chile. La violencia fue un «choque de civilizaciones» con excesos de ambos lados, pero no una política de exterminio.
Revisionista / Crítica
José Bengoa, Jorge Pinto Rodríguez
Una guerra de conquista imperialista impulsada por intereses económicos de la élite. La violencia fue sistemática y el proceso constituyó un etnocidio y, para muchos, un genocidio.
Mapuche
Pablo Marimán, Sergio Caniuqueo
Una invasión y ocupación de un país soberano (Wallmapu). Se enfoca en la continuidad de la resistencia y enmarca el proceso como el inicio de una relación colonial que persiste.
7.3. Evidencias de la Devastación Demográfica
«Pasado el fragor de las batallas, comenzó el tiempo del miedo, de la peste, del hambre, de la pérdida de la identidad. […] Se calcula que entre veinte y treinta mil mapuches murieron de hambre y pestes entre 1881 y los primeros años del siglo XX.» – José Bengoa, historiador.
La población Mapuche, que se estimaba en cerca de medio millón de personas antes del proceso, sufrió un colapso. La combinación de muertes en combate, masacres, hambrunas post-despojo y epidemias de viruela y cólera —facilitadas por la desnutrición y el hacinamiento en las reducciones— provocó una catástrofe demográfica de la que el pueblo Mapuche tardaría más de un siglo en recuperarse.
8. El Impacto Total: La Desarticulación de la Sociedad Mapuche
La «Pacificación» provocó un quiebre estructural en todos los ámbitos de la vida Mapuche. Políticamente, la autoridad de los lonkos fue socavada, y las grandes alianzas territoriales se disolvieron. Económicamente, se transitó de una sociedad ganadera y agrícola próspera a una de subsistencia y pobreza endémica. Socialmente, la vida comunal se vio fracturada por la propiedad individual y la migración forzada a las ciudades, donde los Mapuche se convirtieron en un proletariado urbano discriminado. Culturalmente, la imposición de la escuela y la religión del Estado chileno inició un proceso de asimilación forzosa que amenazó la supervivencia del Mapudungun y la cosmovisión Mapuche.
9. Resistencia y Resiliencia Mapuche
A pesar de la devastación, el pueblo Mapuche nunca dejó de resistir. Tras la derrota militar, la resistencia se transformó. A principios del siglo XX surgieron las primeras organizaciones políticas modernas, como la Sociedad Caupolicán Defensora de la Araucanía y la Federación Araucana, que comenzaron a luchar por la restitución de tierras y los derechos civiles a través de medios legales y políticos. La memoria histórica y la identidad cultural se preservaron en la clandestinidad de la vida comunitaria y familiar, demostrando una extraordinaria resiliencia.
10. Legado y Deuda Histórica: Las Raíces del Conflicto Actual
La «Pacificación de la Araucanía» no es historia antigua; es el origen directo del conflicto que vive Chile hoy. Las demandas del movimiento Mapuche por territorio y autonomía se fundamentan en este despojo histórico. Conceptos como la «deuda histórica» del Estado chileno son centrales en el debate público. La Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato (2003) reconoció oficialmente el despojo y la violencia estatal como una violación de los derechos humanos y recomendó políticas de reparación que, en gran medida, siguen pendientes.
Los actuales conflictos con empresas forestales, la criminalización de la protesta social Mapuche mediante la aplicación de leyes antiterroristas y el debate sobre un Estado Plurinacional son ecos directos de este proceso de conquista no resuelto.
11. Análisis Comparativo: Araucanía, el «Desierto» Argentino y el Oeste Americano
El proceso chileno no fue un caso aislado. Ocurrió en paralelo a otras campañas de conquista de Estados-nación americanos sobre pueblos indígenas:
Conquista del Desierto (Argentina, 1878-1885): Casi simultánea y coordinada en ciertos aspectos con la chilena. Compartió la misma justificación ideológica (civilización vs. barbarie), las tácticas de guerra total y el objetivo de liberar tierras para la ganadería extensiva. También es calificada como genocida.
Guerras Indias (EE.UU., siglo XIX): El concepto de «Destino Manifiesto» justificó la expansión hacia el oeste. Procesos como el «Sendero de Lágrimas» y las masacres de Sand Creek o Wounded Knee, seguidos por el confinamiento en reservas, muestran patrones de despojo y violencia muy similares.
En todos los casos, los Estados nacionales emergentes utilizaron su superioridad militar y un marco legal autojustificatorio para despojar a los pueblos originarios de sus tierras, recursos y soberanía, dejando un legado de trauma y lucha por la justicia que continúa hasta hoy.
Conclusión: Una Historia por Reivindicar
La «Pacificación de la Araucanía» fue una guerra de conquista estatal que despojó a un pueblo de su territorio y buscó aniquilar su cultura. Comprenderla en toda su complejidad, con sus detalles militares, legales y humanos, es un deber para cualquier sociedad que aspire a la justicia. Reconocer este pasado no es reabrir heridas, sino comenzar a sanarlas sobre la base de la verdad y la reparación.
Una filial de la transnacional TotalEnergies, acaba de ingresar un Estudio de Impacto Ambiental al SEA Magallanes, para evaluar el mayor proyecto energético de Sudamérica y el tercero más grande del mundo. ¿Cuál ha sido su comportamiento corporativo durante un siglo de existencia? Accediendo sólo a información pública, descubrimos antecedentes que merecen ser conocidos por toda la comunidad.
Total Eren es una empresa francesa especializada en energía renovable. Desde 2021 está impulsando H2 Magallanes, proyecto de producción y exportación de hidrógeno y amoníaco a gran escala, que pretende emplazar en la estancia Cañadón Grande, a 3,5 km del Parque Nacional Pali Aike, región de Magallanes, Chile.
Esta firma es subsidiaria de TotalEnergies, multinacional con un nutrido historial de denuncias por prácticas extractivas en territorios vulnerables, alianzas con dictaduras, greenwashing corporativo, influencia desproporcionada en políticas públicas y desastres socioambientales. Estos antecedentes, junto a las dimensiones de su megaproyecto, obligan a mirar con rigurosidad crítica sus intenciones de arribar a la Patagonia.
La empresa controladora [Total Energies]
TotalEnergies es un grupo empresarial global del sector petroquímico y energético, que produce y comercializa petróleo, biocombustibles, gas natural, gases verdes, energías renovables y electricidad. Fue creada en 1924 como Compagnie française des pétroles, atribuyéndose la misión de "garantizar la independencia energética de Francia".
Conocida a lo largo de su historia como la compañía petrolera Total, en mayo de 2021 decidió cambiar su nombre para "la producción y el suministro de energías cada vez más asequibles, fiables y limpias". Es así que integró empresas dedicadas a las energías renovables, como Total Eren, 100% adquirida en 2023.
En un siglo de historia, la multinacional ha sido objeto de graves denuncias.
1. Conflictos con indígenas y comunidades.
En África, el oleoducto East African Crude Oil Pipeline (EACOP), que cruza Uganda y Tanzania, ha sido cuestionado por organizaciones como Human Rights Watch. Basado en más de 90 entrevistas a familias desplazadas, emitieron un informe que documenta los devastadores impactos en los medios de vida de las familias, a causa del proceso de adquisición de tierras.
Total adquirió una participación significativa en la empresa Suncor en 1997, para explotar arenas petrolíferas en territorios ancestrales de Canadá, hasta que en octubre de 2023, vendió sus operaciones a la misma empresa. Una investigación publicada en Science encontró que la contaminación del aire de dichas arenas petrolíferas, excede las emisiones informadas por la industria en las instalaciones estudiadas, de un asombroso 1.900% a más del 6.300%. Durante décadas, las comunidades indígenas de la región se han quejado del impacto en la salud del aire tóxico causado por estas operaciones.
En Myanmar, a principios de la década de 1990, Total se asoció con la petrolera Unocal y con el régimen militar birmano, para construir el gasoducto de Yadana. El régimen creó un corredor de gasoductos altamente militarizado, en el que reprimió violentamente la disidencia, obligó a la población local a construir infraestructura para el gasoducto y suministrar combustible para el ejército, a aldeas enteras a reubicarse, y cometió torturas, violaciones y ejecuciones sumarias. La demanda interpuesta por los aldeanos birmanos obligó a Unocal a llegar a un acuerdo en 2005, lo que marcó la primera vez que una demanda por derechos humanos contra una corporación multinacional.
2. Desastres industriales y gestión de riesgos
En 1999, el hundimiento del buque Erika –fletado por Total– provocó una marea negra devastadora para la vida marina, terrestre y la economía local, sobre más de 400 kilómetros de costa en Francia. En 2001, en su planta química AZF de Toulouse, explotaron 300 toneladas de nitrato de amonio, dejando 31 muertos, más de 2500 heridos, un cráter de casi 30 metros de profundidad y 200 de diámetro, y una ciudad marcada por la tragedia. En 2012, una fuga de gas incontrolada en la plataforma Elgin, en el Mar del Norte, liberó 300.000 toneladas de metano a la atmósfera, generando una crisis ambiental y de seguridad con efectos hasta hoy.
3. Sanciones judiciales por corrupción
En 2013, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la multaron por sobornar a funcionarios públicos iraníes entre 1995 y 2004, a fin de acceder a contratos de explotación de un yacimiento de gas natural en el Golfo Pérsico. En 2018, un tribunal de París la sancionó por el mismo caso.
En 2023, el Tribunal de Estrasburgo la condenó por haber violado el programa "Petróleo por Alimentos", creado en 1996 para la compra de alimentos, medicinas y productos con fines humanitarios para la población iraquí, que sufría las sanciones impuestas por la ONU tras la invasión militar a Kuwait. Una investigación encabezada por el ex presidente de la Reserva Federal de EE.UU., Paul Volcker, detectó desvíos de dinero para arreglar contratos secretos con el Gobierno de Sadam Huseín.
4. Acciones legales con nuevas figuras jurídicas
Un grupo de organizaciones demandó a Total ante tribunales, por no haber elaborado y ejecutado su plan de vigilancia ambiental y de derechos humanos, exigido en Francia por una ley que desde 2017 busca enfrentar la negligencia empresarial. Esto, a propósito de un megaproyecto petrolero que quiere instalar en un parque natural protegido de Uganda, para perforar más de 400 pozos, extraer cerca de 200.000 barriles de petróleo al día, y construir un oleoducto de 1.445 km.
En 2024, se presentó una querella penal inédita en su contra, acusándola de haber contribuido al agravamiento de catástrofes naturales con pleno conocimiento de causa, socavar la transición energética y enriquecerse a costa del cambio climático.
Hoy en la Patagonia [Parque eólico, electrolisis, desaladora, terminal marítimo...]
La petrolera francesa llega al sur del continente con nombre nuevo, y escalas de intervención para la fase 1 de su proyecto que son inimaginables, no sólo para todo el continente, sino para la mayoría del mundo, pues se trata del tercer proyecto de hidrógeno más grande del planeta. En una superficie predial disponible de 72 mil ha, pretenden instalar:
un parque eólico de 5 GW con 616 aerogeneradores de 8 MW,
siete centros de electrólisis con 3,85 GW totales para la producción de hidrógeno,
una planta desaladora permanente con capacidad de 1.300 litros por segundo,
una planta de amoníaco que producirá hasta 10.800 toneladas por día,
un terminal marítimo para importación de equipos y exportación de amoníaco,
una central a gas y obras auxiliares.
Todo lo anterior se emplazaría al lado de uno de los patrimonios turísticos, arqueológicos, geológicos y naturales más importantes de la estepa austral: el Parque Nacional Pali Aike, caracterizado por su alta presencia de vestigios de las primeras ocupaciones humanas, paisajes lunares, conos volcánicos, cráteres, cuevas y campos de lava, donde habita una gran variedad de vida silvestre, incluyendo numerosas especies de flora y fauna en categoría de amenaza.
¿Conocemos las reales implicancias en el territorio y en nuestras costumbres de vida, que tendrá el arribo de este gigante francés, cuyas pretensiones son alcanzar una capacidad de producción anual de 1,9 millones de toneladas de amoníaco, para abastecer energéticamente a los países desarrollados? Tanto en éste como en otros proyectos en evaluación y en carpeta, no lo sabemos. Tampoco tenemos claridad sobre cómo nos impactará el funcionamiento de todos ellos al mismo tiempo, algo que solicitamos en agosto de 2023, por medio de una carta enviada al Gobierno Regional y a otras autoridades locales, en medio del proceso de promoción de esta mega industria en la Patagonia
Se llevó adelante la cuarta edición del festival artístico “Kreeh Chinen”. Fue en Ushuaia y participaron artistas de las tres localidades de la provincia. Contaron con el acompañamiento y aporte de la agrupación “Karukinka”, que tiene origen en Francia e impulsa actividades con integrantes de los pueblos originarios de la zona. La próxima edición del festival será en el mes de julio, en la ciudad de Río Grande. Destacaron, algunos de los organizadores, el carácter independiente y solidario del evento.
Lauriane Lemasson, investigadora francesa, y Alejandro Pinto, escritor y poeta riograndense, estuvieron en la emisión del programa radial “Desde las Bases”, que se emite por Radio Provincia. Fue para referirse a la cuarta edición del festival Kreeh – Chinen, que se realizó en esta oportunidad en la ciudad de Ushuaia.
Comentando la organización del festival Kreeh – Chinen, Pinto mencionó que con esa iniciativa “Comenzamos el año pasado, la idea es hacer tres encuentros al año, uno en cada ciudad. La primera que hicimos este año fue la cuarta edición y se realizó el sábado que pasó, 3 de mayo, en Ushuaia, en Latino Pub. Comenzó con lo que denominamos ceremonia artística, dado que es un poco lo que eran las ceremonias de los pueblos originarios. Kreeh - Chinen es una palabra que viene derivada del selk´nam y el significado, no literal, sino un poco metafórico, es: agarrados de la luna”, explicó el escritor.
Luego señaló que “la intención es hacer un encuentro artístico, tratando en lo posible que participen artistas de toda la provincia, de las tres ciudades. Y no solamente es un encuentro de artistas, sino que también acompañan emprendimientos locales de las tres ciudades. Productores locales, artesanos y pequeños comerciantes también, que nos acompañan. De algún modo nos ayudamos los unos a los otros, para que ellos puedan ofrecer sus productos y acompañarnos también en lo que es la movida artística”, detalló.
Durante la entrevista, también comentaron que en ocasiones participaron del festival organizaciones ambientalistas como “Estepa Viva” y la “Asamblea Comunidad Costera de TDFeIAS”, junto con integrantes de los pueblos originarios. “La idea es visibilizar las temáticas regionales, ambientales, culturales de los pueblos originarios. Así que bueno, también teniendo en cuenta lo que son las temáticas artísticas de la provincia, que siempre un poco están relacionadas con los pueblos originarios, con la geografía, con la historia de la isla”, indicaron.
Respecto de rol de la agrupación “Karukinka”, Lauriane Lemasson, dijo que -además de haber participado tocando su acordeón, durante el festival que se organizó en Ushuaia- tuvo que ver con el sentido que tiene “esta asociación que fundé con unos apasionados de Francia y Ale (Pinto), por su parte, quienes están desde el principio de la agrupación. Eso fue en 2014, pero en aquella época no nos estábamos imaginando que algún día íbamos a tener un barco, para desarrollar nuestros propios proyectos a nivel local. Y la idea de la agrupación siempre ha sido tender el puente que faltaba entre Europa y Tierra del Fuego”, destacó.
La investigadora remarcó que “lo de la independencia, hoy en día, creo que es lo más importante y además hacer que la gente se junte, no para juntarse por cualquier tipo de aprovechamiento financiero; sino con utopía, con sueños y con ganas de cambiar las cosas que están pasando, como se dice habitualmente aportando un poco la parte del picaflor. Y yo creo mucho en esto, en el poder de un colectivo, y por eso cuando Ale me contó de su idea de crear Kreeh Chinen, hace un poco más de un año ahora, dije que sí, de una”.
También relataron algo de la actividad que realiza la agrupación “Karukinka”, tanto en países europeos como en Tierra del Fuego, en un constante acompañamiento, desarrollo y difusión de diferentes tareas y temas, relacionados con los pueblos originarios de la zona. Todo ello en contacto permanente con las comunidades, incluyendo un importante viaje que concretaron -en el año 2019- Mirtha Salamanca, nieta de la shelk´nam Lola Kiepja; Víctor Vargas Filgueira y José González Calderón, ambos pertenecientes al pueblo yagán, a Francia; con el objetivo de presentarse en un festival realizado en la ciudad de Bayona, entre otras actividades realizadas.
Finalmente, respecto de la próxima edición, señalaron que no hay una fecha exacta aún, “pero va a ser en vacaciones de invierno, porque hay artistas que estudian o trabajan en el norte, y aprovechan las vacaciones para volver. Entonces ahí en su regreso ya van a tener un espacio artístico, ya estuvimos hablando con algunos, y sospecho que va a ser el segundo fin de semana de las vacaciones de invierno, acá en Río Grande”, anticiparon finalmente.
Mensaje de Alejandro Pinto, impulsor del festival independiente "Kreeh Chinen", en colaboración con la asociación Karukinka
Tras el extraordinario encuentro del sábado pasado en Ushuaia, siguen las repercusiones y el crecimiento de este festival.
Infinitas gracias a todo el equipo, a los artistas que participaron en todas las ediciones, a los lugares que se prestaron para llevarlo a cabo, a los comerciantes y emprendimientos que nos ayudaron a empujar este carro artístico y al amorísimo público por su generosidad.
Gracias también a José Piñeiro por la extraordinaria nota que nos ofrecieron en su programa radial Desde Las Bases. Nota que pueden encontrar en video en su página de facebook, o leer en el portal de Red 23 Noticias que comparto a continuación.
Esto continúa, y ya estamos preparando la quinta edición a realizarse en Río Grande más pronto de lo esperado. Para saber más detalles pueden leer o escuchar la nota.
También pueden darse un paseo audiovisual de las ediciones en el Instagram, y ver el último encuentro transmitido en el canal de YouTube. Ambos enlaces abajo.
Se nos viene otra noche alucinante.
Esto es Krèeh Chinen, y estamos agarrados de la luna.
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Saber más
También puede acceder al video de esta cuarta edición a continuación, así como a la galería de fotos del evento.
Video del festival
Galería de fotos de intervenciones artísticas
Santi Markin (Kreeh Chinen 03/05/2025 en Ushuaia)Lauriane Lemasson (Kreeh Chinen 03/05/2025 en Ushuaia)Lola Boffo (Kreeh Chinen 03/05/2025 en Ushuaia)Mesa poética 1 (Kreeh Chinen 03/05/2025 en Ushuaia)Mesa poética 2 (Kreeh Chinen 03/05/2025 en Ushuaia)