Karukinka estará representada por tres miembros: Mirtha Salamanca (comunidad selk’nam), José German González Calderón (comunidad yagán) y Lauriane Lemasson (cofundadora y coordinadora científica). El coloquio tendrá lugar en la Universidad de Montpellier, ofreciendo un marco científico e institucional privilegiado para la presentación del programa de toponimia desarrollado en terreno por la asociación, en el sur de la Patagonia y la Tierra de Fuego.
Esta participación sitúa a Karukinka en el centro de una reflexión sobre la toponimia inclusiva, es decir, sobre el papel de los nombres de lugares en el reconocimiento de las lenguas, identidades y territorios indígenas. La acción de la asociación en los canales y fiordos de la Patagonia combina desde hace tiempo la exploración náutica, la investigación archivística y la historia oral, con el objetivo de restituir y volver a circular los topónimos originarios originales de la región.
En Montpellier, este proyecto se presentará como un ejemplo concreto de cómo la toponimia, entendida no solo como un asunto técnico o administrativo sino como un acto simbólico, puede contribuir a mejorar el conocimiento del espacio geográfico y a rehabilitar esta parte de la memoria originaria. La presencia de Mirtha Salamanca y de José German González Calderón, como integrantes de pueblos cuyas lenguas y territorios fueron durante mucho tiempo invisibilizados o borrados, dará un peso particular a estas palabras.
La participación de Karukinka en este coloquio enmarcado por la UNESCO subraya también las dimensiones interdisciplinarias y transnacionales de su programa: vínculos entre la geografía, la antropología, la lingüística, la historia, la cartografía y la ciencia ambiental, así como la cooperación entre socios internacionales. Al llevar los paisajes patagónicos y fueguinos hasta el anfiteatro universitario, la asociación contribuye a tender un puente entre el trabajo de campo y el discurso académico, y a hacer más visible en el ámbito científico internacional los mundos originarios del sur.
El coloquio será así una oportunidad para compartir la metodología de recogida, verificación y restitución de topónimos desarrollada por la asociación, así como para debatir los desafíos éticos y prácticos de colaborar con integrantes de los pueblos originarios. Estas reflexiones pretenden apoyar la re‑indigenización de la toponimia de la Patagonia insular, territorios ancestrales de los Yaganes, Selk'nam y Haush y de la cual forma parte la Reserva de la Biosfera del Cabo de Hornos, y, más ampliamente, inspirar iniciativas similares en otras regiones donde la presencia originaria ha sido históricamente marginada.
De este modo, asistir al Colloquio de Toponimia Inclusiva de la UNESCO en Montpellier no es solo un evento científico e institucional para Karukinka, sino también una continuación de su compromiso duradero con la memoria y el patrimonio de los pueblos originarios, y con la relectura del mapa desde la perspectiva de las comunidades que han vivido durante millenarios en estos territorios.
El género Aphrastura (familia Furnariidae) agrupa a pequeños paseriformes insectívoros endémicos del sudoeste de América del Sur. Históricamente comprendía dos especies: el rayadito de cola larga (Aphrastura spinicauda, sinálax rayadito o rayadito espinoso), ampliamente distribuido en los bosques templados de Chile y de la Argentina austral, y el rayadito de Masafuera (Aphrastura masafuerae), microendémico de la isla Alejandro Selkirk, en el archipiélago Juan Fernández.
Rayadito (Aphrastura spinicauda) fotografiado durante una expedición Karukinka en los canales de la Reserva de Biosfera del Cabo de Hornos (Chile, abril de 2025).
Los rayaditos (en yagán: tachikatchina) ocupan un papel central en la biología de los bosques templados australes, donde A. spinicauda es uno de los pájaros cavernícolas más abundantes (¡y expresivos!) en los bosques de Nothofagus hasta los límites australes de la Reserva de Biosfera del Cabo de Hornos.
En este contexto subantártico, el descubrimiento reciente del rayadito subantártico (Aphrastura subantarctica) en el archipiélago Diego Ramírez, al suroeste del Cabo de Hornos, ha revelado un caso notable de diversificación insular en un entorno sin árboles.
Indice
Distribución, diversidad y ecosistemas
Los estudios recientes sobre la comunidad de aves cavernícolas muestran que A. spinicauda es uno de los paseriformes más abundantes en los bosques templados australes, con densidades que pueden superar los 9 individuos por hectárea, y una fuerte dependencia de las cavidades creadas por el Carpintero Gigante (Campephilus magellanicus). Por el contrario, A. subantarctica vive en un archipiélago herbáceo dominado por Poa flabellata y utiliza cavidades en el suelo o estructuras de nidos de aves marinas para anidar, en ausencia de mamíferos terrestres depredadores.
Morfología, ecología y comportamiento
A. spinicauda es un pequeño paseriforme de aproximadamente 12 g, de cola larga y estrecha, utilizada para sus desplazamientos acrobáticos sobre troncos y ramas. Su coloración marrón‑rojiza y listrada le confiere un excelente camuflaje sobre la corteza y el follaje, y se alimenta principalmente de insectos y larvas, explorando la corteza y el sotobosque.
A. subantarctica, en cambio, pesa en promedio 16 g, con un pico más largo, patas más desarrolladas, una cola más corta y un comportamiento centrado cerca del suelo, reflejando una adaptación a un hábitat herbáceo y muy expuesto al viento.
El comportamiento del rayadito en territorio yagán queda ilustrado por estas palabras de Ursula Calderon: “Tachikatchina es un ave que canta de dia en el monte, advirtiendo que alguien está escondido: un hombre malo, un brujo. Anuncia así al caminante la presencia de estos o también de un perro, de un gato… en fin, de alguien oculto. Sus gritos, cuando cantan juntos, dan miedo: tsch-tsch-tsch, puesto que no anuncian nada bueno” (p. 70, réf. 10).
Rayadito o Tachikatchina, fotografiado en abril de 2025 en la Caleta Borracho (expedición en velero por los canales de la Patagonia chilena).
Genética, especiación y conservación
Los análisis genéticos revelan una diferenciación clara entre A. spinicauda y A. subantarctica, lo que justifica la propuesta de A. subantarctica como una nueva especie emblemática de la biodiversidad subantártica. Esta distinción, junto con diferencias morfológicas y de comportamiento, sitúa al archipiélago Diego Ramírez como un laboratorio natural de especiación y conservación, hoy protegido por el Parque Marino Diego Ramírez–Pasaje de Drake.
Para A. spinicauda, la conservación de los bosques ancienses y de cavidades, así como la protección del pito de Magallanes, resultan esenciales para mantener la estructura de las poblaciones de rayaditos dentro de la Reserva de Biosfera del Cabo de Hornos.
Fuentes
Rozzi, R. et al. (2022). “The Subantarctic Rayadito (Aphrastura subantarctica), a new bird species on the southernmost islands of the Americas”. Scientific Reports 12, 13957. https://doi.org/10.1038/s41598-022-17985-4
Rozzi, R. et al. (2023). “The subantarctic rayadito (Aphrastura subantarctica), a new bird species on the southernmost islands of the Americas (repositorio UChile version)”. Repositorio UChile. https://repositorio.uchile.cl/handle/2250/194760
Ramírez‑D’Crego, R. (2022). “The Subantarctic Rayadito (Aphrastura subantarctica), a new bird species on the southernmost islands of the Americas”. CECS research‑related article. https://ramirodcrego.com/papers/article29/
Zenodo (2022). Dataset “The Subantarctic Rayadito (Aphrastura subantarctica), a new bird species on the southernmost islands of the Americas”. Morphological and genetic data. https://zenodo.org/records/6983420
Rozzi, R. et al. (2022). “The Subantarctic Rayadito (Aphrastura subantarctica), a new bird species on the southernmost islands of the Americas”. PMC version (NIH‑NIHMS). https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9418250/
Rozzi, R. et al. (2022). Taxonomic description of Aphrastura subantarctica (Wikispecies).
Marine, R. H. et al. (2022). “The extreme rainfall gradient of the Cape Horn Biosphere Reserve”. Science of the Total Environment ou équivalent (étude de biodiversité et de rayaditos dans les canaux).
Rozzi, R. et al. (2018). “Marine biodiversity at the end of the world: Cape Horn and Diego Ramírez islands”. PLOS ONE ou revue équivalente, décrivant la diversité des îles Diego Ramírez et la contexte écologique.
Rozzi, R. et al. (2017). "Guia Multi-Etnica de Aves de los Bosques Subantarticos de Sudamérica". Ediciones Universidad de Magallanes.
El lunes 27 de octubre, el Milagro vibró al ritmo de la madera de coigüe y las herramientas. Con José, miembro de la tripulación y padrino del barco, dedicamos el día a una sesión de carpintería tradicional para fabricar dos nuevas superficies de trabajo con madera de coigüe. Estos nuevos equipamientos, ahora instalados en la popa del velero, se utilizarán para limpiar los peces y levantar las redes en el exterior, en perfecta armonía con el mar y el viento. A bordo, el aroma de la madera recién cortada se mezcló con el de las mareas cambiantes. El acabado se realizó con hacha, sierra vibratoria y finalmente una amoladora.
Patrimonio del pueblo Yagan
Entre los Yagan, pueblo de los canales de Tierra del Fuego, la carpintería ocupa un lugar esencial. Originarios de una cultura íntimamente ligada al agua y al frío, los Yagan trabajan la madera para todo: canoas, herramientas, refugios. Su saber hacer se basa en un sentido agudo del material, capaz de transformar un tronco húmedo en una embarcación ligera o una tabla en bruto en una superficie de trabajo duradera. Reviviendo estos gestos ancestrales, aunque complementados por herramientas modernas, rendimos homenaje a esta cultura marítima milenaria, que veía en cada trozo de madera un fragmento del paisaje, una huella del vínculo entre el ser humano y la naturaleza.
Lauriane y José a bordo de Milagro, con un primer plano de trabajo en coigüe en el balcón trasero a estribor.
Madera de coigüe, la fuerza del sur chileno
El coigüe (Nothofagus dombeyi) es un árbol emblemático de los bosques templados del sur de Chile y la Patagonia. Su madera, densa y resistente, se distingue por un tono claro y cálido, perfecto para trabajos marinos. Es una especie que resiste bien la humedad y envejece con elegancia, desarrollando una pátina suave con el paso de las estaciones. Trabajar el coigüe supone manejar un material vivo, arraigado en la misma tierra y los mismos vientos que surca el Milagro. Esta noble madera, de más de 60 años en el caso de la utilizada, fue moldeada aquí a la manera tradicional para que el barco continúe su viaje respetando las tradiciones y la naturaleza que lo rodea.
las hojas del coigüe (foto: Valerio Pillar de Porto Alegre, Brazil — DSC_7172.JPGUploaded by pixeltoo, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10393830)
La reserva de biosfera de Cabo de Hornos (Reserva natural cabo de Hornos), establecida en 2005, constituye una de las áreas protegidas más australes y extensas del mundo, abarcando más de 4.884.000 hectáreas de tierras y aguas australes. Concentra ecosistemas terrestres y marinos únicos, bosques subantárticos intactos, una biodiversidad excepcional — incluyendo más del 5% de la diversidad mundial de briófitos — y las últimas poblaciones del pueblo yagán, que mantienen un vínculo milenario con estos paisajes extremos.
La reserva de biosfera de Cabo de Hornos fue inscrita en el programa “El Hombre y la biosfera” de la UNESCO en junio de 2005, convirtiéndose en la más austral y una de las más extensas del continente sudamericano. Se extiende por aproximadamente 4.884.274 hectáreas, compuesta por un área terrestre de 1.917.238 ha y una zona marina de 2.967.036 ha, integrando por primera vez en Chile ecosistemas marinos y terrestres bajo un estatus único de conservación. Los parques nacionales Alberto de Agostini y Cabo de Hornos constituyen la zona núcleo protegida, donde está estrictamente prohibido el desarrollo de infraestructuras.
Sumario
1. Geografía y zonificación de la reserva natural cabo de Hornos
Geográficamente, la reserva se extiende en el archipiélago de Tierra del Fuego, entre las latitudes 54,1° S y 56,2° S, y las longitudes 66,1° O y 72,5° O. Incluye las islas Wollaston, Hermite, Navarino y Hoste, así como canales (entre ellos el canal Beagle), fiordos y corrientes que forman un paisaje moldeado por glaciaciones y actividad tectónica. La zonificación de la reserva MAB Unesco (reserva de biosfera Cabo de Hornos, zona marina sur de Chile) comprende tres niveles:
– La zona núcleo (Parque nacional Alberto de Agostini, que incluye la cordillera Darwin, y el parque nacional Cabo de Hornos), estrictamente protegida.
– La zona de amortiguamiento, donde se permiten actividades ligeras y sostenibles.
– La zona de transición, que incluye poblados aislados como Puerto Williams y ciertas infraestructuras limitadas bajo un esquema de desarrollo sostenible.
2. Ecosistemas terrestres y marinos
2.1 Bosque subantártico y turberas
Los bosques subantárticos de la reserva son los más australes del planeta. Dominados por tres especies de Nothofagus — N. pumilio, N. betuloides y N. antarctica —, conforman bosques caducifolios y sempervirentes, intercalados con turberas y matorrales de altura. Estos macizos constituyen uno de los pocos casos de bosques templados no fragmentados a nivel mundial. Los suelos ricos en materia orgánica albergan extensas alfombras de briófitos, característicos de un ambiente húmedo y fresco, que cumplen un papel crucial en el ciclo hidrológico y el secuestro de carbono.
2.2 Ecosistemas marinos y costeros
La componente marina de la reserva se organiza alrededor de una red compleja de fiordos, canales y plataformas submarinas. Las corrientes de Humboldt y la mezcla de aguas frías del Pacífico y del Atlántico han favorecido el desarrollo de bosques de kelp (Macrocystis pyrifera, Durvillaea antarctica) que forman “bosques submarinos” que hospedan una fauna invertébrada rica y comunidades de peces. Los hábitats intermareales albergan especies de macroalgas y un conjunto de invertebrados endémicos, mientras que el agua fría y oxigenada sostiene poblaciones de lobos marinos, leones marinos y diversas especies de cetáceos.
3. Diversidad biológica y endemismo: la biodiversidad subantártica
3.1 Briófitos y líquenes
Con más de 300 especies de hepáticas y 450 especies de musgos, la reserva representa un hotspot mundial de briófitos, con más del 5% de la diversidad mundial, en menos del 0,01% de la superficie terrestre planetaria. Estas comunidades, denominadas “bosques miniatura”, funcionan como centinelas para evaluar el impacto del cambio climático y el aumento de radiación UV.
3.2 Fauna terrestre y marina
La fauna terrestre incluye la nutria sulustral o huillín (Lontra provocax), el carpintero negro o pico de Magallanes (Campephilus magellanicus) y otras aves endémicas. En ambientes marinos, las aguas circundantes albergan albatros de ceja negra, petreles gigantes, pingüinos de Magallanes y poblaciones estables de lobos y leones marinos, evidenciando la importancia ecológica de esta área protegida.
4. Dimensión biocultural y etnología yagán
La reserva también es un santuario cultural. Los yagán, pueblo nómada de los canales australes, son los más australes del mundo: su presencia data de más de 7.500 años, como evidencian los sitios arqueológicos de la isla Navarino. Seguidores activos de un conocimiento profundo de la navegación en canoa y la ecología subantártica, han colaborado activamente en las investigaciones en la reserva, especialmente a través del parque etnobotánico Omora, situado cerca de Puerto Williams. Sus tradiciones orales, lengua y conocimientos sobre flora y fauna se integran en programas educativos y de conservación. El ecoturismo en Patagonia es además una de las actividades destacadas de Omora.
5. Gobernanza y gestión
La gestión de la reserva está a cargo de un consejo de administración presidido por el gobernador regional, asociado a servicios públicos y organizaciones locales. El comité científico, coordinado por el parque Omora y la Universidad de Magallanes, lidera la investigación, monitoreo ecológico y acciones de conservación participativa. En 2006, la reserva se unió a la red Ibero-MAB de la UNESCO, fortaleciendo la cooperación transnacional en investigación y formación.
6. Amenazas y desafíos para la conservación
A pesar de su aislamiento, la reserva enfrenta varias amenazas:
– El desarrollo turístico no controlado, especialmente los cruceros hacia el extremo sur y el incremento del tránsito alrededor de Cabo de Hornos, generan riesgos de contaminación y perturbación de la fauna marina.
– La cría intensiva de salmones en los fiordos más al norte disemina especies exóticas y afecta la calidad del agua. Ahora salmones se reproducen en aguas de la reserva, afectando especies nativas como el róbalo.
– La expansión del castor americano y el visón, dos especies introducidas, pone en peligro bosques cercanos a cursos de agua, hábitats ribereños y la anidación de aves costeras.
Los programas de monitoreo a largo plazo, como la iniciativa Omora y las estaciones LTER (Long Term Ecological Research), evalúan los impactos de estas presiones y proponen medidas adaptativas. Esta vigilancia está limitada por el gran tamaño del área y la complejidad logística para acceder a ella.
7. Iniciativas de investigación y educación
7.1 Parque etnobotánico Omora
Creado en 2000, el Parque Etnobotánico Omora es el núcleo de un enfoque transdisciplinario que combina ecología, filosofía ambiental y educación mediante la “filosofía del terreno”. Ofrece circuitos pedagógicos, incluyendo los “bosques miniatura”, para sensibilizar al público sobre la riqueza de los briófitos y el vínculo entre biodiversidad y cultura yagán.
7.2 Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC)
Inaugurado en 2020 en Puerto Williams, el CHIC tiene el objetivo de reunir a investigadores, artistas y comunidades indígenas para desarrollar un modelo de conservación biocultural, formación técnica y desarrollo sostenible. Sus programas se enfocan en las respuestas de la biodiversidad al cambio climático, manejo de especies invasoras y consolidación de políticas públicas adecuadas para las zonas subantárticas.
……
La reserva de biosfera de Cabo de Hornos sigue siendo uno de los pocos refugios donde se expresa plenamente la convivencia armónica entre habitantes y ecosistemas literalmente en el límite del mundo. Para asegurar su futuro, es necesario fortalecer la gobernanza participativa, controlar las especies invasoras y regular el turismo polar bajo la bandera del ecoturismo responsable. Finalmente, la integración permanente de los saberes yagán en los programas de investigación y educación garantizará la preservación biológica y cultural de este santuario subantártico único.
Bibliografía
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Rozzi, R. et al. (2004) Omora Ethnobotanical Park: A Model for Integrating Biocultural Conservation and Environmental Philosophy in the Cape Horn Biosphere Reserve. Environmental Ethics, 26(2), 131–169. https://doi.org/10.5840/enviroethics200426226
Mittermeier, R. A. et al. (2003) Hotspots: Earth’s Biologically Richest and Most Endangered Terrestrial Ecoregions. Conservation International. https://www.conservation.org
CONAF (Corporación Nacional Forestal). (2023) Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos. Gobierno de Chile. https://www.chilebosque.cl
Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC). (2021) Plan Estratégico CHIC 2021–2026. Universidad de Magallanes. https://www.centrochic.cl
Anderson, C.B. et al. (2011) Exotic ecosystem engineers transform sub-Antarctic forest structure and function. Biological Invasions, 13, 545–561. https://doi.org/10.1007/s10530-010-9841-4
Anderson, C.B. et al. (2019) Las lecciones de Cabo de Hornos para la sostenibilidad. Science Advances (UNESCO CHIC/UMAG). https://advances.sciencemag.org/
Rozzi, R. et al. (2010) La Reserva de Biosfera Cabo de Hornos: una propuesta educativa y de desarrollo sustentable en el extremo austral de Chile. Universidad de Magallanes. Disponible en la biblioteca CHIC.
El Gobierno de la Provincia concretó este lunes en Tolhuin la entrega de las primeras cinco Actas de Nacimiento con la incorporación de la identidad indígena a integrantes de la comunidad (indígena) de pueblos originarios de Tierra del Fuego, emitidas por el Registro Civil. Luego de este hecho histórico para la comunidad, AIRE LIBRE FM consultó a la vicepresidenta de la Comunidad Selk’nam Rafaela Ishton, Antonela Guevara, sobre este suceso.
Guevara comentó que “tenemos las primeras seis partidas de nacimiento con pertenencia indígena. Principalmente negar o omitir la identidad de una persona desde la partida de nacimiento es un acto grave, que eran las prácticas que se utilizaban en el colonialismo. Entonces, que hoy el Estado Provincial, porque esto también hay que destacarlo, no es el Estado Nacional quien lo reconoce, sino el Estado Provincial, al reconocer nuestras partidas de nacimiento de la pertenencia indígena, viene a garantizar los derechos colectivos, todo lo que implica la cosmovisión de nuestra comunidad, la vida en el territorio, vivir en un territorio, lo que implica vivir en territorio comunitario y no en propiedad privada, el respeto por las costumbres ancestrales, entonces es mucho más que simplemente un acto administrativo”.
“Justamente cuando salimos de este acto, ellos me decían, no mamá, para nosotros, me lo dijo Valentín, me dice, yo quiero que sepas mamá que para nosotros sí es importante y escuchar todo lo que dijiste en la mesa nos enseña a nosotros que tenemos que mantener viva la memoria de nuestro pueblo. Así que creo que, bueno, ellos nacieron en la comunidad, vivieron durante muchos años el conflicto de la comunidad, saben lo que implica la lucha por defender nuestros derechos y por tratar de hacer las cosas bien, así que tienen un compromiso y una conciencia sobre lo que están haciendo. Así que eso también es importante”, expresó la vicepresidenta de la Comunidad (Indígena) Selk’nam Rafaela Ishton.
“Esto es un hecho histórico, no solo en la provincia, sino en el país. Es la primera vez que esto acontece, así lo expresó el Secretario de Justicia, Gonzalo Carrillo, y gracias a que, bueno, ayer se pudo visibilizar de alguna manera lo que estaba pasando, se sumaron muchas familias de nuestro pueblo, ayer mismo se iniciaron varios otros trámites y hay más de 15 personas que están juntando su documentación para hacer la presentación y también con la noticia de que el pueblo Yagán ayer se comunica para que, se comunicaron conmigo para que de alguna manera les explicara cómo hacerlo, así que seguramente, no sé si es esta semana, pero la próxima habrá noticias con respecto a la otra comunidad que tiene la provincia de Tierra del Fuego, que es el pueblo Yagán, que cuenta con personería jurídica y que va a poder hacer de alguna manera este trámite. Porque uno de los requisitos es que puedas contar con la personería jurídica”, aseguró-
Según registros de la Corporación Nacional Indígena (Conadi) a nivel nacional, se han constituido a la fecha 3.213 comunidades y 1.843 asociaciones indígenas. La Ley Lafkenche vino a responder un vacío respecto a los pueblos originarios costeros en cuanto a su acceso a los recursos y la protección de sus usos consuetudinarios. De esta forma, distintos Pueblos Originarios podrán acceder a esta nueva figura, según sus ocupamientos ancestrales. El pueblo Mapuche, entre la octava y décima primera región, el pueblo Chango y diaguita por el norte. En cuanto al pueblo Kawésqar, la extensión se aplica desde el Golfo de Penas hasta el estrecho de Magallanes.
A diferencia de otros pueblos, los kawésqar y Yagan nos caracterizamos por ser grupos canoeros y nómades. La navegación se realizaba en canoas, al centro el fuego estaba encendido, se navega para subsistencia, todos y cada uno de los fiordos, canales e islas fueron recorridos por nuestros Taiwaselok hoyok (ancestros). Dichas formas ancestrales, el mundo y sus leyes modernas, se han vuelto ilegales e impracticables.
El viaje por el Kawésqar waes servía también para la enseñanza vía transmisión oral, de los adultos a los niños, señalándoles los nombres de los distintos lugares, la flora y la fauna, las técnicas de navegación, de caza, pesca y recolección. El territorio que recorrían comprendía dos grandes sectores, divididos de este a oeste: jáutok y málte, que eran ocupados según la caza pesca y recolección estacional. Jáutok es el nombre que dieron al área de los canales interiores, donde las aguas son más tranquilas; mientras que Málte era el nombre que recibía la costa exterior que da al Pacífico y al estrecho hoy de Magallanes.
Dicho esto, considerando el vasto territorio por el que se trasladaban nuestros ancestros y en el que nos trasladamos hoy, sobre el cual podemos reclamar legítimamente, amparados por la ley, usos y resguardo del mar, sería un error considerarlo excluyente de actividades como la pesca artesanal. Los kawésqar antiguos tenían una dieta principalmente basada en productos del mar, consumiendo carne de mamíferos marinos y terrestres peces y mariscos, complementándola con frutos, plantas y hongos silvestres.
La ley Lafkenche busca armonizar y compatibilizar los usos consuetudinarios del borde costero con otras actividades desarrolladas en las mismas áreas. En relación con la cosmovisión de los antiguos, actividades como la navegación, buceo, pesca, o en la actualidad la cinematografía, turismo e investigación, son compatibles con el maritorio. El objetivo finalmente es velar por la protección de los ecosistemas y mientras éstas actividades no turben el equilibrio natural de las aguas, aquello no serían impedimento alguno.
Esta visión del maritorio es frecuentemente tergiversada a través de discursos de desinformación que buscan enemistar a los pueblos Indígenas con otros rubros, con el fin de desinformar sobre las solicitudes de los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO), a fin de que sean rechazadas por las autoridades del Estado chileno. Ya se ha comentado en columnas anteriores el intenso lobby que existe detrás de las decisiones que se toman, distando mucho de estándares mínimos de transparencia y, muy por el contrario, estigmatizando y promoviendo discursos racistas y de odio en contra de los pueblos indígenas del territorio.
Los kawésqar no pedimos exclusividad, ni tampoco seremos propietarios de nada, sino el derecho a existir en nuestro maritorio sin tildarnos de obstáculos para el desarrollo. La Ley Lafkenche debiese ser vista como un puente, no una barrera, entre el de nuestros ancestros que navegaron por las aguas y el de un país que debe aprender a convivir sin borrar su memoria. Frente al lobby y la desinformación, solo queda seguir navegando con la verdad por delante, hasta que se haga material el derecho que nos asiste.
Comunidad Kawésqar Grupos Familiares Nómades del Mar