Rayadito – Aphrastura spinicauda: un paseriforme emblemático de los bosques de la Patagonia y el Cabo de Hornos

Rayadito – Aphrastura spinicauda: un paseriforme emblemático de los bosques de la Patagonia y el Cabo de Hornos

El género Aphrastura (familia Furnariidae) agrupa a pequeños paseriformes insectívoros endémicos del sudoeste de América del Sur. Históricamente comprendía dos especies: el rayadito de cola larga (Aphrastura spinicauda, sinálax rayadito o rayadito espinoso), ampliamente distribuido en los bosques templados de Chile y de la Argentina austral, y el rayadito de Masafuera (Aphrastura masafuerae), microendémico de la isla Alejandro Selkirk, en el archipiélago Juan Fernández.

rayadito aphrastura spinicauda
Rayadito (Aphrastura spinicauda) fotografiado durante una expedición Karukinka en los canales de la Reserva de Biosfera del Cabo de Hornos (Chile, abril de 2025).

Los rayaditos (en yagán: tachikatchina) ocupan un papel central en la biología de los bosques templados australes, donde A. spinicauda es uno de los pájaros cavernícolas más abundantes (¡y expresivos!) en los bosques de Nothofagus hasta los límites australes de la Reserva de Biosfera del Cabo de Hornos.

En este contexto subantártico, el descubrimiento reciente del rayadito subantártico (Aphrastura subantarctica) en el archipiélago Diego Ramírez, al suroeste del Cabo de Hornos, ha revelado un caso notable de diversificación insular en un entorno sin árboles.

Distribución, diversidad y ecosistemas

Los estudios recientes sobre la comunidad de aves cavernícolas muestran que A. spinicauda es uno de los paseriformes más abundantes en los bosques templados australes, con densidades que pueden superar los 9 individuos por hectárea, y una fuerte dependencia de las cavidades creadas por el Carpintero Gigante (Campephilus magellanicus). Por el contrario, A. subantarctica vive en un archipiélago herbáceo dominado por Poa flabellata y utiliza cavidades en el suelo o estructuras de nidos de aves marinas para anidar, en ausencia de mamíferos terrestres depredadores.

Morfología, ecología y comportamiento

A. spinicauda es un pequeño paseriforme de aproximadamente 12 g, de cola larga y estrecha, utilizada para sus desplazamientos acrobáticos sobre troncos y ramas. Su coloración marrón‑rojiza y listrada le confiere un excelente camuflaje sobre la corteza y el follaje, y se alimenta principalmente de insectos y larvas, explorando la corteza y el sotobosque.

A. subantarctica, en cambio, pesa en promedio 16 g, con un pico más largo, patas más desarrolladas, una cola más corta y un comportamiento centrado cerca del suelo, reflejando una adaptación a un hábitat herbáceo y muy expuesto al viento.

El comportamiento del rayadito en territorio yagán queda ilustrado por estas palabras de Ursula Calderon: “Tachikatchina es un ave que canta de dia en el monte, advirtiendo que alguien está escondido: un hombre malo, un brujo. Anuncia así al caminante la presencia de estos o también de un perro, de un gato… en fin, de alguien oculto. Sus gritos, cuando cantan juntos, dan miedo: tsch-tsch-tsch, puesto que no anuncian nada bueno” (p. 70, réf. 10).

Rayadito o Tachikatchina, fotografiado en abril de 2025 en la Caleta Borracho (expedición en velero por los canales de la Patagonia chilena).

Genética, especiación y conservación

Los análisis genéticos revelan una diferenciación clara entre A. spinicauda y A. subantarctica, lo que justifica la propuesta de A. subantarctica como una nueva especie emblemática de la biodiversidad subantártica. Esta distinción, junto con diferencias morfológicas y de comportamiento, sitúa al archipiélago Diego Ramírez como un laboratorio natural de especiación y conservación, hoy protegido por el Parque Marino Diego Ramírez–Pasaje de Drake.

Para A. spinicauda, la conservación de los bosques ancienses y de cavidades, así como la protección del pito de Magallanes, resultan esenciales para mantener la estructura de las poblaciones de rayaditos dentro de la Reserva de Biosfera del Cabo de Hornos.


Fuentes

  1. Rozzi, R. et al. (2022). “The Subantarctic Rayadito (Aphrastura subantarctica), a new bird species on the southernmost islands of the Americas”Scientific Reports 12, 13957. https://doi.org/10.1038/s41598-022-17985-4
  2. Rozzi, R. et al. (2023). “The subantarctic rayadito (Aphrastura subantarctica), a new bird species on the southernmost islands of the Americas (repositorio UChile version)”. Repositorio UChile. https://repositorio.uchile.cl/handle/2250/194760
  3. Ramírez‑D’Crego, R. (2022). “The Subantarctic Rayadito (Aphrastura subantarctica), a new bird species on the southernmost islands of the Americas”CECS research‑related articlehttps://ramirodcrego.com/papers/article29/
  4. Zenodo (2022). Dataset “The Subantarctic Rayadito (Aphrastura subantarctica), a new bird species on the southernmost islands of the Americas”. Morphological and genetic data. https://zenodo.org/records/6983420
  5. Rozzi, R. et al. (2022). “The Subantarctic Rayadito (Aphrastura subantarctica), a new bird species on the southernmost islands of the Americas”PMC version (NIH‑NIHMS)https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9418250/
  6. Ramírez‑D’Crego, R. et al. (2022). “The Subantarctic Rayadito (Aphrastura subantarctica), a new bird species on the southernmost islands of the Americas – full PDF” (IEB‑Chile). https://ieb-chile.cl/wp-content/uploads/2024/01/s41598-022-17985-4-1.pdf
  7. Rozzi, R. et al. (2022). Taxonomic description of Aphrastura subantarctica (Wikispecies).​
  8. Marine, R. H. et al. (2022). “The extreme rainfall gradient of the Cape Horn Biosphere Reserve”Science of the Total Environment ou équivalent (étude de biodiversité et de rayaditos dans les canaux).
  9. Rozzi, R. et al. (2018). “Marine biodiversity at the end of the world: Cape Horn and Diego Ramírez islands”PLOS ONE ou revue équivalente, décrivant la diversité des îles Diego Ramírez et la contexte écologique.
  10. Rozzi, R. et al. (2017). "Guia Multi-Etnica de Aves de los Bosques Subantarticos de Sudamérica". Ediciones Universidad de Magallanes.
Líquenes y briófitas de la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos

Líquenes y briófitas de la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos

En el sur de la Patagonia, dentro de la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos, los líquenes y las briófitas convierten troncos, rocas y turberas en verdaderos “bosques en miniatura” que solo se descubren al inclinarse con una lupa.

Esta diversidad criptogámica alcanza un nivel excepcional en la isla Navarino, donde trabajos realizados por el equipo del Parque Etnobotánico Omora han demostrado que, en menos del 0,01% de la superficie terrestre, se concentra más del 5% de las especies mundiales de briófitas, con una gran proporción de endemismos. A esta riqueza de musgos y hepáticas se suma una notable flora liquénica, recientemente inventariada, que confirma el estatus de la Reserva de Biosfera del Cabo de Hornos como un hotspot global de organismos no vasculares.

briofitas y liquenes Placopsis lambii Gunnera magellanica isla navarino isla gordon
Placopsis lambii y Gunnera magellanica, vistas en uno de los brazos de la bahia Tres Brazos (Expedicion Karukinka en la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos, Febrero 2026)

Un hotspot en el fin del mundo

La isla Navarino y la región subantártica de Magallanes se sitúan en una zona de bosques templados húmedos barridos por los vientos, donde las abundantes precipitaciones y las temperaturas frescas favorecen la proliferación de musgos, hepáticas y líquenes. Esta ecorregión ha sido identificada como un centro mundial de diversidad de briófitas, con unas 818 especies registradas en la región de Magallanes, que desempeñan un papel clave en la regulación de nutrientes y de la calidad del agua. Los líquenes también alcanzan allí una diversidad notable: un estudio florístico intensivo realizado en la isla Navarino registró 416 taxones de líquenes y hongos afines, incluidas especies nuevas para la ciencia.

Los bosques de Navarino se sitúan en una de las regiones con lluvias más limpias del planeta, y la abundancia de líquenes sensibles a la contaminación atmosférica da testimonio de la baja carga de contaminantes del aire local. Esta sensibilidad convierte a los líquenes en buenos bioindicadores de la calidad del aire, un argumento frecuentemente utilizado en las actividades educativas del Parque Omora y en la comunicación en torno a la Reserva de Biosfera.

Incluso en esta región relativamente preservada, las comunidades de briófitas y líquenes siguen siendo vulnerables al pisoteo repetido, a las modificaciones hidrológicas y a los efectos a largo plazo del cambio climático sobre los regímenes de precipitaciones y de temperatura. Las perturbaciones generadas por especies introducidas, como el castor norteamericano, que modifica profundamente los cursos de agua y las turberas de la región, pueden alterar de forma indirecta los sustratos y las condiciones microclimáticas necesarias para estos bosques en miniatura.

Bunodophoron patagonicum (Expedicion Karukinka Febrero 2026, isla Gordon, Reserva de Biosfera Cabo de Hornos)

Briófitas y líquenes: protagonistas discretos pero esenciales

Las briófitas —musgos, hepáticas y antocerotes— son plantas no vasculares de pequeño tamaño, carentes de raíces y de tejidos conductores complejos, lo que no les impide colonizar masivamente troncos, suelos y rocas en los bosques subantárticos. Los líquenes, simbiosis duraderas entre un hongo y un alga o una cianobacteria, forman costras, rosetas foliosas o matas fruticulosas que recubren la corteza de los Nothofagus, la madera muerta, las piedras e incluso los cojines de musgo ya presentes. Al combinar estos dos grupos, la region del Cabo de Hornos presenta una de las densidades más altas del mundo de organismos no vasculares, hasta el punto de que un solo árbol puede albergar más de un centenar de especies epífitas.

Las briófitas y los líquenes del sur de la Patagonia son poiquilohídricos, es decir, toleran fuertes desecaciones y pueden interrumpir su metabolismo para reanudarlo rápidamente en cuanto se rehidratan, lo que los hace especialmente resistentes a los ciclos de congelación y deshielo. Muchas especies desarrollan pigmentos protectores y estructuras gruesas que reducen los daños causados por la radiación UV, el viento y la exposición directa, especialmente en las tundras magallánicas y los ambientes costeros. Estos rasgos funcionales explican que, en las mayores altitudes de Navarino o en los litorales batidos por el aerosol marino, los organismos dominantes sean cojines de musgos y líquenes costrosos o fruticulosos.

Los bosques en miniatura

Para hacer perceptible esta riqueza más allá de los círculos científicos, Ricardo Rozzi y sus colegas propusieron la metáfora de los “bosques en miniatura del Cabo de Hornos”, formados por musgos, hepáticas, líquenes y la microfauna que vive en ellos. La práctica de observar estos pequeños paisajes con una lupa, deteniéndose largo rato frente a un tronco o una roca, transforma el paseo en una exploración naturalista detallada de mundos habitualmente invisibles.

Lypocodium s.l.  bryophytes, baie Tres Brazos, Réserve de biosphère du cap Horn, expédition Karukinka
Lypocodium s.l. a la derecha (Bahia Tres Brazos, provincia de Cabo de Hornos, Chile, expedicion Karukinka Febrero 2026)

Los bosques en miniatura no son solo vegetales: también albergan una variada microfauna de insectos, ácaros, nematodos y otros invertebrados que se alimentan, se reproducen y encuentran refugio en los cojines de musgos y líquenes. Estos organismos contribuyen a la fragmentación de la materia orgánica, a la mineralización de los nutrientes y, a veces, a la dispersión de esporas y propágulos, añadiendo varios niveles tróficos a lo que, a simple vista, parece una simple alfombra verde o gris.

Funciones ecológicas en bosques y turberas

En los bosques subantárticos húmedos, las briófitas y los líquenes forman mantos espesos sobre los troncos, las rocas y el suelo, capaces de retener grandes cantidades de agua y regular la humedad local. Esta capacidad de retención los convierte en esponjas naturales que amortiguan el impacto de las lluvias frecuentes, limitan la erosión y estabilizan los microhábitats para una multitud de invertebrados y microorganismos.

En las turberas, las briófitas —en particular los musgos tipo esfagno y formas afines— estructuran la matriz que acumula materia orgánica en ambientes saturados, almacenando al mismo tiempo agua y grandes cantidades de carbono.

Sphagnum, Bahia Tres Brazos (fiordos de la reserva natural cabo de Hornos, Chile, expedicion Karukinka, Febrero 2026)

Los líquenes también desempeñan un papel pionero sobre rocas desnudas, morrenas glaciares y afloramientos costeros, donde inician la formación de suelos al alterar física y químicamente el sustrato. Al retener partículas y humedad, estas comunidades pioneras crean progresivamente micro-nichos favorables al establecimiento posterior de musgos y, después, de plantas vasculares.

Especies emblemáticas de musgos y líquenes

Entre las briófitas, el musgo Lepyrodon lagurus suele citarse como especie emblemática del Parque Omora, donde forma mantos aterciopelados sobre los troncos y contribuye al aspecto exuberante de los bosques húmedos. Este tipo de musgos epífitos retiene el agua de lluvia, ofrece microrefugios a diversos invertebrados y a veces alberga líquenes que se instalan sobre su superficie, complejizando aún más la estructura del microbosque.

Entre los líquenes, los grandes penachos de Usnea, las “barbas de viejo” suspendidas de las ramas de los Nothofagus, ilustran bien la relación entre pureza del aire y vigor de las poblaciones liquénicas. Los cojines y pequeñas trompetas de Cladonia que cubren ciertos suelos o madera muerta, así como especies recientemente descritas como Candelariella magellanica, dan testimonio de la originalidad de la flora liquénica de Navarino.

Ecoturismo con lupa

Para valorar y proteger esta biodiversidad discreta, el equipo del Parque Omora desarrolló el concepto de “Ecoturismo con lupa”, un ecoturismo con lupa que sitúa en el centro de la experiencia el descubrimiento de musgos, hepáticas y líquenes. Término acuñado por Ricardo Rozzi y sus colegas, designa una forma de turismo de nicho en la Reserva de Biosfera del Cabo de Hornos, donde se invita a los visitantes a observar los “bosques en miniatura” y a comprender su papel ecológico. Senderos señalizados reciben a pequeños grupos equipados con lupas, acompañados por guías que combinan historia natural, ecología y reflexión ética sobre la conservación biocultural.

Este modelo de ecoturismo ha sido apoyado por proyectos de desarrollo de un turismo científico y educativo en la región, buscando articular beneficios económicos locales, educación ambiental y protección de los ecosistemas subantárticos. El documental Viaje Invisible. Ecoturismo con Lupa ilustra este enfoque siguiendo visitas guiadas que sumergen al público en la contemplación detallada de los bosques en miniatura del Cabo de Hornos.

Conservación biocultural y educación

El Parque Omora y sus aliados defienden un enfoque de “conservación biocultural”, que vincula la protección de la biodiversidad con el reconocimiento de las culturas locales, en particular la tradición yagán y las comunidades de Puerto Williams. Las briófitas y los líquenes se convierten así en mediadores para reflexionar sobre los vínculos entre modos de vida, ética ambiental y responsabilidad hacia los ecosistemas, en especial a través de la “filosofía ambiental de campo” propuesta por Rozzi y sus colegas.

Las escuelas de Puerto Williams integran la observación de los bosques en miniatura en sus actividades pedagógicas, para que los niños reconozcan el valor mundial de la biodiversidad de su territorio. Esta apropiación local contribuye a contrarrestar la “homogeneización biocultural”, concepto que designa la tendencia a olvidar los organismos discretos y perder al mismo tiempo los conocimientos y significados culturales asociados a ellos.

Agradecemos a Ricardo Rozzi y a José German Gonzalez Calderon por su ayuda en la identificación de las briófitas a partir de nuestras imágenes.

Bibliografía breve

  • Etayo, J., Sancho, L. G., Gómez-Bolea, A., Søchting, U., Aguirre, F., & Rozzi, R. (2021). Catálogo de líquenes (y algunos hongos relacionados) de la isla Navarino, Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos, Chile. Anales del Instituto de la Patagonia, 49.
  • Goffinet, B., Rozzi, R., Massardo, F., et al. (2012). Miniature Forests of Cape Horn: Ecotourism with a Hand Lens. University of North Texas Press.
  • Rozzi, R. (coord.) (s. f.). Ecoturismo con lupa en el Parque Omora. Universidad de Magallanes. Presentación editorial y ficha del libro.
  • Cape Horn Center (CHIC). Ecoturismo con lupa: una experiencia para conocer los bosques en miniatura de líquenes y musgos.
  • Instituto de Ecología y Biodiversidad / Universidad de Magallanes. Parque Etnobotánico Omora – presentación institucional de la estación biológica.
  • Rozzi, R., et al. (2008). Patrones de riqueza de especies en plantas subantárticas e implicancias para la conservación.
  • Documental Viaje Invisible. Ecoturismo con Lupa. Parque Etnobotánico Omora, 2013.
  • Cultivating a Garden of Names in the Cape Horn Biosphere Reserve. Estudio sobre conservación biocultural, briófitas y líquenes, y educación ambiental.
Preparación del festival Kreeh Chinen

Preparación del festival Kreeh Chinen

La tripulación del Milagro estará presente, como socio, en la 5ª edición del festival Kreeh Chinen.

Este evento, que apoyamos desde su creación, se llevará a cabo el 29 de noviembre en el Resto bar Punto de Encuentro, en Tolhuin (provincia de Tierra del Fuego, Argentina).

El festival: un lugar de encuentro artístico

El festival Kreeh Chinen, palabra selk’nam que significa «colgados de la luna» según sus fundadores, busca reunir a artistas, poetas, escritores, músicos, pintores de toda la provincia de Tierra del Fuego. Las tres principales ciudades de la provincia están representadas, y la iniciativa fue pensada para fomentar un encuentro artístico independiente, solidario y abierto a iniciativas locales: productores, artesanos, pequeñas estructuras están invitados a participar. La edición anterior, ya apoyada por Karukinka, destaca esta dimensión colectiva y ambiciosa: “La idea es visibilizar las temáticas regionales, ambientales, culturales de los pueblos originarios,” explican al unísono dos de los organizadores, Lauriane Lemasson, investigadora francesa, y Alejandro Pinto, escritor y poeta de Río Grande.

Por qué Karukinka se asocia

La asociación Karukinka, fundada con la ambición de «crear el puente que faltaba entre Europa y Tierra del Fuego», se compromete desde hace muchos años con los pueblos originarios y los proyectos patrimoniales de la región. La asociación con Kreeh Chinen se inscribe naturalmente en su misión:

  • promover las expresiones culturales del sur de Argentina (Tierra del Fuego), en su autenticidad, independencia y diversidad.
  • fortalecer los lazos entre actores locales (artistas, artesanos, comunidades indígenas) y un público más amplio, más allá de las fronteras.
  • contribuir a un evento que destaca no solo el arte sino también las temáticas ambientales, culturales y patrimoniales relacionadas con los pueblos originarios de la región.

Lo previsto para el 29 de noviembre

En el restobar Punto de Encuentro en Tolhuin, será posible descubrir:

  • músicos provenientes de toda la provincia de Tierra del Fuego,
  • poetas y escritores compartiendo relatos, voces e imaginarios locales,
  • pintores y artistas visuales exponiendo sus obras,
  • un momento de intercambio y encuentro, en el espíritu del Kreeh Chinen, que valora tanto el arte, el compromiso local y la cooperación.

Esta 5ª edición del festival Kreeh Chinen permitirá, una vez más, celebrar el arte, la cultura y la solidaridad en Tierra del Fuego. ¡Les contaremos más detalles sobre este evento pronto!

Affiche du festival artistique itinérant Kreeh Chinen, le 3 mai 2025 à Ushuaia (Tierra del Fuego, Patagonie Argentine)

Más información sobre las últimas ediciones del festival.

El velero Milagro se adorna con madera de coigüe

El velero Milagro se adorna con madera de coigüe

El lunes 27 de octubre, el Milagro vibró al ritmo de la madera de coigüe y las herramientas. Con José, miembro de la tripulación y padrino del barco, dedicamos el día a una sesión de carpintería tradicional para fabricar dos nuevas superficies de trabajo con madera de coigüe. Estos nuevos equipamientos, ahora instalados en la popa del velero, se utilizarán para limpiar los peces y levantar las redes en el exterior, en perfecta armonía con el mar y el viento. A bordo, el aroma de la madera recién cortada se mezcló con el de las mareas cambiantes. El acabado se realizó con hacha, sierra vibratoria y finalmente una amoladora.

Patrimonio del pueblo Yagan

Entre los Yagan, pueblo de los canales de Tierra del Fuego, la carpintería ocupa un lugar esencial. Originarios de una cultura íntimamente ligada al agua y al frío, los Yagan trabajan la madera para todo: canoas, herramientas, refugios. Su saber hacer se basa en un sentido agudo del material, capaz de transformar un tronco húmedo en una embarcación ligera o una tabla en bruto en una superficie de trabajo duradera. Reviviendo estos gestos ancestrales, aunque complementados por herramientas modernas, rendimos homenaje a esta cultura marítima milenaria, que veía en cada trozo de madera un fragmento del paisaje, una huella del vínculo entre el ser humano y la naturaleza.

trabajando la madera de coigue carpinteria tradicional yagan cultura maritima
Lauriane y José a bordo de Milagro, con un primer plano de trabajo en coigüe en el balcón trasero a estribor.

Madera de coigüe, la fuerza del sur chileno

El coigüe (Nothofagus dombeyi) es un árbol emblemático de los bosques templados del sur de Chile y la Patagonia. Su madera, densa y resistente, se distingue por un tono claro y cálido, perfecto para trabajos marinos. Es una especie que resiste bien la humedad y envejece con elegancia, desarrollando una pátina suave con el paso de las estaciones. Trabajar el coigüe supone manejar un material vivo, arraigado en la misma tierra y los mismos vientos que surca el Milagro. Esta noble madera, de más de 60 años en el caso de la utilizada, fue moldeada aquí a la manera tradicional para que el barco continúe su viaje respetando las tradiciones y la naturaleza que lo rodea.

un coigüe (foto de Wikipedia)
las hojas del coigüe (foto: Valerio Pillar de Porto Alegre, Brazil — DSC_7172.JPGUploaded by pixeltoo, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10393830)
Diálogo entre una machi y ecólogos abre nuevas rutas para integrar el conocimiento mapuche en la conservación de la naturaleza

Diálogo entre una machi y ecólogos abre nuevas rutas para integrar el conocimiento mapuche en la conservación de la naturaleza

El estudio propone un modelo de colaboración entre conocimiento mapuche y ciencia ecológica, demostrando que la conservación de la naturaleza requiere escuchar, respetar y trabajar junto a las comunidades indígenas.

conocimiento mapuche conservacion de la naturaleza comunidades indigenas sur de chile

Temuco, 23 de octubre de 2025. (diariomapuche.cl)– Un estudio publicado por la revista científica Ecology & Evolution destaca el aporte del pueblo mapuche en la comprensión y protección de la biodiversidad del sur de Chile. La investigación, titulada “Listening Deeply to Indigenous People: A Collaborative Perspective and Reflection Between a Mapuche Machi and Ecologists”, propone un cambio de paradigma en la ciencia ecológica: pasar de consultar a las comunidades a coproducir conocimiento junto a ellas.

El trabajo fue desarrollado por un grupo de científicos y una machi del territorio de Conguillío, quienes compartieron saberes, experiencias y reflexiones sobre los impactos de los proyectos industriales —forestales e hidroeléctricos— en la cuenca del río Truful-Truful, uno de los ecosistemas más afectados por el extractivismo en el Wallmapu.

“La machi y los ecólogos nos muestran que escuchar profundamente a los pueblos indígenas no es un acto simbólico, sino una condición para comprender la vida del territorio”, señala el estudio.

Conocimiento mapuche ancestral y ciencia con dos miradas

El equipo aplicó el enfoque “Two-Eyed Seeing”, un marco que integra la visión científica occidental con la cosmovisión mapuche. De esta manera, se articulan dos formas de conocer el mundo: una basada en los datos ecológicos y otra en la experiencia espiritual y territorial que sostiene la relación mapuche con el itrofil mongen (biodiversidad).

El artículo identifica barreras históricas entre la academia y los pueblos originarios —como la desconfianza, el extractivismo del conocimiento y la desigualdad en la toma de decisiones—, pero también muestra caminos concretos de colaboración, respeto y reciprocidad.

El territorio habla

La investigación documenta cómo las plantaciones exóticas y proyectos hidroeléctricos han alterado especies medicinales, cursos de agua y prácticas culturales vinculadas al küme mongen (buen vivir). Frente a ello, el estudio propone que las comunidades indígenas participen como co-gestoras y co-investigadoras, reconociendo su autoridad territorial y espiritual sobre los ecosistemas que habitan.

La publicación concluye que sin los pueblos indígenas no habrá conservación efectiva de la naturaleza, y que integrar sus saberes y derechos en las políticas públicas es una tarea urgente ante la crisis climática global.

“El Wallmapu no solo conserva biodiversidad: conserva memoria, lengua y espiritualidad. Escuchar profundamente a sus habitantes es también escuchar a la tierra”, resume el comunicado.


Fuente: Ecology & Evolution (Wiley Online Library, DOI: 10.1002/ece3.71914)

Fuente : https://www.mapuchediario.cl/2025/10/23/dialogo-entre-una-machi-y-ecologos-abre-nuevas-rutas-para-integrar-el-conocimiento-mapuche-en-la-conservacion-de-la-naturaleza/ compartido por la asociación sin fines de lucro Karukinka